Tecolostote
Armando Incer B.
Interesante e instructiva, la crónica que Auxiliadora Martínez publicó en LA PRENSA el 7 de diciembre en curso. Me permito agregar lo siguiente:
Cuando se construía la ruta Managua-Rama, en los años 40, se estableció un plantel de carreteras en el lugar llamado Tecolostote (cueva de las lechuzas). La escogencia se hizo por el hermoso río que pasa por el lugar y por encontrarse allí una antigua oficina de telégrafos que facilitaba las comunicaciones con el resto del país. A unos 400 metros del centro de la población se halla una colina de 335 metros de altura, que desde la época de nuestros antepasados indígenas se llama Teoyaca (colina sagrada). ¿No se puede afirmar que el primer nombre de Tecolostote haya sido el de Tía Yaca, derivado de una supuesta doña Ciriaca que vendía cususa en esos lugares? Teoyaca (de donde viene Tía Yaca) y Tecolostote son dos lugares diferentes, aunque próximos entre sí.
Invito a los lectores de LA PRENSA a deleitarse con la lectura de “Lo que he visto al pasar”, del escritor boaqueño Fernando Buitrago Morales, académico de la Lengua; allí podrán apreciar que Teoyaca era un lugar de paso obligado para quienes hacían la ruta Granada-Boaco, o viceversa, a lomo de mula, en la década del 20. Por Tecolostote transitaban quienes se dirigían a Juigalpa, ciudad cabecera de aquel hermoso, extenso y antiguo departamento de Chontales.
Ex alcalde de Boaco

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