Senadores de EE.UU. proponen modificar política si gana el FSLN
William Briones Loáisiga william.briones@laprensa.com.ni
Tres senadores estadounidenses presentaron al Congreso de los Estados Unidos el miércoles, una propuesta de resolución conjunta del Senado y Congreso estadounidense, facultando al presidente George Bush a evaluar los resultados electorales en Nicaragua y modificar su política hacia el nuevo gobierno nicaragüense.
El senador demócrata Bob Graham, representante de Florida y los republicanos Mike DeWine y Jesse Helms, de Ohio y Carolina del Norte, respectivamente, expresan que formularon dicha propuesta tomando en consideración los vínculos históricos del Frente Sandinista —partido al que ven posibilidades de ganador en dichas elecciones— con Estados que auspician el terrorismo, entre los que incluyen a Libia, Cuba e Iraq, así como organizaciones terroristas internacionales.
“Considerando que la ausencia de elecciones libres y justas en Nicaragua constituirían un serio revés para el pueblo de Nicaragua y para la democracia en el hemisferio, que podría redundar en inestabilidad en Nicaragua y que podría poner en peligro los esfuerzos antiterroristas y antinarcóticos en Nicaragua y en la región”, agregan.
Recordaron que el Departamento de Estado de Estados Unidos ha expresado graves reservas acerca de la historia del FSLN de pisotear las libertades civiles, violar los Derechos Humanos, embargar propiedades sin compensación, destruir la economía y mantener lazos con quienes apoyan al terrorismo.
“La falta de recursos materiales podría obstruir o aun poner en peligro un proceso electoral limpio. La noticia de que la Policía y las autoridades militares aún se encuentran faltos de recursos para garantizar la seguridad, también es preocupante”, indican.
“El Presidente comunicará de inmediato al gobierno de Nicaragua la política de los Estados Unidos, si el cuatro de noviembre del 2001 las elecciones en Nicaragua no son consideradas por la comunidad internacional como libres y limpias, o si el Presidente determina que los esfuerzos antiterroristas y antinarcóticos de los Estados Unidos en Nicaragua y en la región están en peligro, el Gobierno de los Estados Unidos estudiará y modificará apropiadamente sus relaciones políticas, económicas y militares con Nicaragua, y su apoyo a Nicaragua a través de instituciones multilaterales”, indica la propuesta. 
|