Después de más de tres meses de ocurrido un accidente acuático en aguas del río Escondido, que le costó la pérdida de uno de los miembros inferiores al niño Octavio Fuentes, de 12 años, las autoridades de la Fuerza Naval accedieron a entregar ayer una ayuda económica mensual, tal y como demandaban los padres del menor.
Un día después de que el padre del pequeño, Carlos Tomás Fuentes, denunció ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) que por ayuda las autoridades de la Fuerza Naval en Bluefields le enviaron un par de muletas y ofrecían únicamente 800 córdobas en provisión, una lata de gasolina y una vieja panga, las autoridades de esa institución en Managua decidieron citarlos a éstos en la sede de la Fuerza Naval, pero sin la presencia de periodistas.
La misma tarde del jueves el asesor jurídico de la Fuerza Naval, capitán de fragata Roberto Danilo Chacón, alegó que el responsable del accidente había sido el propio Fuentes, pues navegaba de forma imprudente. “Quien provocó el accidente fue don Carlos, por su imprudencia, uno violando la navegación restringida; dos, no usar medios lumínicos y, tres, no andar ni siquiera un foquito para hacer una señal que indique que va un medio allí, navegando”, alegó Chacón el jueves pasado.
Juana López, madre del niño, dijo que en una reunión en la cual estuvieron acompañados por el funcionario del Cenidh, Gonzalo Carrión, llegaron a un acuerdo con las autoridades de la Fuerza Naval, el que fue firmado a través de un documento notariado. A través del mismo, la Fuerza Naval se compromete a entregar la ayuda económica de 2,400 córdobas mensuales durante cinco años, más una canasta básica, colegiatura y atención médica para el niño. Y la probabilidad de gestionar en un futuro una beca para que el niño pueda extender sus estudios.
Más el ofrecimiento de que la ayuda económica pueda ser prorrogable una vez cumplidos los cinco años.
Como parte del acuerdo, la Fuerza Naval les entregará también una panga a cambio del cayuco que les fue destruido tras el encontronazo con la lancha rápida de esa institución que dejó al niño incapacitado de por vida.
El hecho en el cual el niño resultó afectado ocurrió en aguas del río Escondido, en la comarca Krisimbila, el pasado 2 de junio del presente año, cuando según recordó el pequeño, “la panga cruzó la vuelta a toda velocidad como si estuvieran a mar abierto”.
Sin embargo, el jefe de Asesoría Jurídica de la Fuerza Naval, el jueves negó que la lancha rápida fuese a alta velocidad, pese a que reconoció que el cayuco se partió con el impacto, pero justificó que esto se dio porque “es de madera”.