Después de 17 años de haberse unido en una cooperativa, unos 50 productores de Carazo cuentan ahora con una bodega y un patio de secado para almacenar la semilla de frijol certificado que producen, cuyo rendimiento ha ido mejorando cada año.
Se trata de la Cooperativa Agropecuaria de Productores de Semilla de Carazo (Caprosec R.L.), que en los últimos años ha logrado tecnificar su producción, con asistencia técnica y financiera de la Misión Técnica de China Taiwán y el Instituto de Desarrollo Rural (IDR).
René Navas, presidente de Caprosec R.L., explicó que la construcción del centro de almacenamiento y el acondicionamiento del patio de secado tuvo un costo superior a los 96 mil dólares, financiados en parte por los mismos productores.
Otros cien mil dólares fueron invertidos en el programa de capacitación, creación de marca y compra de insumos agrícolas para ampliar la siembra en la cosecha de apante.
El crecimiento de la producción de semilla de frijol de esta cooperativa, en los últimos tres años, ha pasado de la siembra de 10 manzanas a 200, y en los próximos meses podrían alcanzar las 300 manzanas cultivadas.
La bodega tiene una capacidad de almacenaje de hasta 6,500 quintales de frijol.
Además, está dotada de extractores de vapor y un sistema especial de ventilación del producto. “Eso va a permitir conservar la semilla en buenas condiciones a temperatura ambiente, pues un cuarto frío resultaría muy caro para nosotros”, expresó Navas.
EL APOYO
La Misión Técnica de Taiwán inició el apoyo a la cooperativa en el año 2006, con la siembra de 10 manzanas de semilla de frijol certificada, cuyo rendimiento por manzana pasó de 18 a 31 quintales. Ese año los productores obtuvieron una ganancia de 14 mil 116 dólares.
La bodega y el patio de secado fueron inaugurados esta semana con la presencia de autoridades del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el embajador de la República de China Taiwán, Chin Mu Wu.
Wu enfatizó el interés de su Gobierno de continuar apoyando a otras cooperativas agrícolas, con programas similares, hasta lograr que la producción nacional se tecnifique.
El diplomático destacó el aporte que la misión taiwanesa ha dado a varias cooperativas del país, y algunas de ellas han instalado hasta secadoras de arroz en Sébaco, Matagalpa.
“El éxito tiene que venir de los esfuerzos en conjunto” entre los productores, instituciones financieras y la asistencia técnica de Taiwán, declaró.