La voz evangelizadora de la Hermana Glenda resulta ser una palabra relajante, pero sobre todo de fortaleza y fe para los miles de cristianos católicos que ayer por la tarde se congregaron en los predios de la Catedral Metropolitana.
“En Nicaragua hay muchos discípulos de Jesús, pero sólo los que reciben a María en su casa… ellos, son los discípulos amados de Jesús”, dijo la religiosa mientras alzaba su mano derecha con júbilo.
Mientras canta, la artista católica exhorta con la palabra a los presentes, diciéndoles que todos tenemos que pasar por la cruz; “la cruz de la enfermedad, de la dificultad y de la muerte, pero tiene que permanecer de pie como el discípulo amado que acepta en su casa a María”.
La religiosa, que realiza una Jornada de Oración Bíblica, instó a los presentes que sólo reconociendo la misericordia de Cristo y la grandeza de la Virgen María los seres humanos somos capaces de vencer toda prueba, por muy dura que ésta sea.
“Inviten a María en su casa para transformarse en discípulo amado. Madre te recibo en mí casa, soy tu hijo; quiero ser el discípulo amado, tengo que acoger a María en mi casa”, cantaba en coro la Hermana Glenda con los miles de presentes en los predios de Catedral.
La carismática religiosa dijo a los feligreses que Jesús enseñó a pedir el pan de cada día y no las riquezas, a como muchos la piden o la pretenden, dado que, según la Hermana Glenda, las riquezas hacen que el ser humano se olvide de Dios.
En ese sentido, la religiosa exhortó a los políticos de Nicaragua y Latinoamérica pedirle a Jesús el pan de cada día, tal a como lo dice en el libro de los Proverbios.
MENSAJE A LOS PODEROSOS
“Vamos a pedirle a los políticos de Nicaragua y de toda América Latina que canten: Madre, no me des pobreza ni riqueza, concédeme mi ración de pan de cada día”, cantaba en coro con los feligreses que levantaban sus manos en señal de fe y de júbilo.
La Hermana Glenda dijo que si los políticos, los empresarios y los comerciantes vivieran la sabiduría de Jesús, supieran compartir el pan con quienes no tienen y no hubiese pobreza.
“Pidámosle a Jesús y a María que le dé sabiduría a los políticos, gobernantes y empresarios, para que vivan el Evangelio y compartan el pan de cada día”, evangelizó la cantautora católica.
Glenda Valeska Hernández Aguayo, conocida como la Hermana Glenda, es una cantautora chilena, con nacionalidad española, que lleva 20 años consagrada al Señor y 10 dedicados a la evangelización a través de la música.
Es teóloga por la pontificia universidad Gregoriana de Roma y Psicóloga por la universidad pontificia de Salamanca. Su ciudad natal la declaró “servidora Ilustre” en el año 2003. Actualmente reside y trabaja en España, aunque es conocida internacionalmente.
Comenzó a cantar en la misa dominical de la Catedral de su ciudad y, a través de este ministerio, poco a poco se va acercando a Dios.