La inminente sequía provocada por la presencia del fenómeno El Niño ha alarmado a los productores, quienes ante la falta de lluvias pronostican la pérdida de sus cosechas, alzas en los granos y hasta hambruna en las zonas más afectadas.
En un reporte del IICA (Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura) se explica que según reportes científicos, las aguas de la región caribeña en Centroamérica han alcanzado temperaturas extremas de 31 grados centígrados, “provocando el alejamiento de las lluvias e incluso una drástica reducción de los huracanes que se forman en el Atlántico ecuatorial.
El meteorólogo Carlos Zapata, del Ineter (Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales), explicó a LA PRENSA que los efectos producidos por la presencia del fenómeno El Niño comenzaron a sentirse desde finales de julio, en la zona de occidente, pero fue hasta agosto pasado que las lluvias prácticamente “desaparecieron”.
PODRÍA SER PEOR
A pesar de todo el intenso calor de los últimos días y la sequía que ya está dañando las cosechas, los efectos de El Niño podrían ser peores.
Zapata dice que los pronósticos indican que El Niño aún se presenta “débil”.
“Estamos pronosticando un Niño débil a moderado, pero se podría fortalecer, por lo menos para los próximo meses”, agregó el meteorólogo.
En un documento reciente el Magfor (Ministerio Agroforestal), asegura que “la época de primera se considera la más afectada por este fenómeno, provocando falsa entrada del invierno, establecimiento tardío de lluvias y canícula severa”.
En cambio —continúa el documento—, los impactos en la época de postrera podrían ser ligeramente menores, dada la formación de sistemas meteorológicos formadores de lluvias.
Como una medida para prevenir los altos costos como resultado de El Niño, el Magfor dice estar trabajando para que se impulsen “seguros masivos de cosecha”, que estarían dirigidos a pequeños y medianos productores de granos básicos.
ESTADO DE EMERGENCIA
El reporte del IICA cita al presidente de la Federación de Ganaderos de Nicaragua, Solón Guerrero, quien “adelantó que podrían pedir al Gobierno la implementación de una emergencia alimentaria, para asegurar alimentos a la población que resulte más afectada por la sequía”.
Normalmente los meses de septiembre y noviembre son ocupados para la siembra mayoritaria de frijol rojo, el principal grano que se consume en Nicaragua.
Es por eso que algunos productores como Manuel Álvarez, presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua, hablan ya de que se establezca un plan para prever una posible hambruna ante la falta de producción de frijol, arroz, sorgo y maní.
¿PODREMOS SER AUTOSUFICIENTES?
Ante el peligro de una emergencia alimentaria el Presidente de la República, Daniel Ortega Saavedra, dijo el viernes pasado que la Empresa Nicaragüense de Abastecimientos Básicos (Enabas) ya está comprando granos para alcanzar la autosuficiencia en la época de “vacas flacas”.
Mientras se habla de los daños que podría provocar el fenómeno de El Niño, el Presidente pareció muy optimista al mencionar su sueño de que Nicaragua sea uno de los principales exportadores de Centroamérica, Venezuela y Estados Unidos; y resaltó la ventaja de tener buenas tierras y que el 40 por ciento de la población vive en el campo.
EFE informó que la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua se reunirá en esta semana para evaluar el impacto en la cosecha de granos básicos en el país.