José Rizo, presidente honorario del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), deslindó ayer responsabilidad sobre el fracaso de las pláticas para lograr una alianza política electoral entre su partido y el Movimiento Vamos con Eduardo, suspendidas cuando él realizó un viaje familiar a Chile.
Rizo reaccionó molesto ante las “insinuaciones” de que su viaje fue una maniobra del PLC, para entorpecer las conversaciones, afirmando que él avisó con tiempo sobre su ausencia.
“Yo anuncié en esa primera reunión que me retiraba, que abandonaba, que no podía y evidentemente el diálogo podía continuar, como continuó hace unas semanas; así que, por favor, a quien se le haya cruzado esa peregrina idea, yo le exijo respeto, para que aprendan de una vez por todas a respetar a las personas”, declaró Rizo.
El 18 de agosto pasado Arnoldo Alemán pidió suspender una reunión con Montealegre, en la que mediaba el obispo Abelardo Mata, alegando la ausencia de Rizo. Las comunicaciones se restablecieron al borde del cierre del plazo para la inscripción de alianzas en el Consejo Supremo Electoral (CSE), para las elecciones regionales en la costa caribeña de marzo próximo.
El vocero del PLC, Leonel Teller, afirmó que las conversaciones no eran exclusivamente para lograr la unidad ante las elecciones regionales, sino también para formar un partido único liberal para las elecciones generales del 2011, porque insisten en que deben participar unidos para derrotar al Frente Sandinista (FSLN).
CONTRA ALN
El jefe de la bancada liberal, Ramón González, fustigó la alianza entre Montealegre y la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), a cuyos líderes señaló de “aliados del Frente Sandinista”, y dijo que eso es motivo de preocupación porque afecta la democracia.
El PLC insistió en que para demostrar que no hay pacto con el FSLN, ALN apruebe la Ley de Nulidad de las elecciones municipales de noviembre pasado y desconozca a los funcionarios nombrados por Ortega, que no fueron enviados a la Asamblea Nacional para su ratificación.
Carlos García, de ALN, descartó los señalamientos del PLC y aseguró que quien mantiene contacto con el partido de gobierno es precisamente Eliseo Núñez Hernández, quien ahora es aliado de Arnoldo Alemán.
García precisó que respaldan la ley contra los funcionarios ilegales de Ortega, pero no la de nulidad de las elecciones municipales, porque ésta es una decisión del Comité Ejecutivo de esa organización política, ya que ellos tienen mucho que perder al no tener recursos para participar en otro proceso electoral.
Para Ramiro Silva, también de ALN, el problema del PLC es que está desesperado porque sabe que ALN, junto con la bancada Democrática Nicaragüense (BDN) de Montealegre, ahora tiene votos para conversar con la bancada oficialista sobre la elección de funcionarios el próximo año, y no quieren perder sus cuotas de poder en los distintos poderes e instituciones del Estado.
NO HAY NADA ESCRITO
A pesar de las críticas contra Montealegre, por aliarse con ALN, Arnoldo Alemán dijo que eso no implica que consideren que las conversaciones para lograr la unidad hayan fracasado, y por el contrario, han felicitado al dirigente de MVE, por “recuperar” a los diputados que se le separaron antes y ahora esperan sea una verdadera oposición.
Carlos García y Ramiro Silva, de ALN, coinciden en que es necesaria la unidad liberal para el 2011, y por ende deben de trabajar en superar las desconfianzas que prevalecen entre las dirigencias de las fuerzas de oposición, sobre todo alrededor de la figura de Alemán.
PACTO CONTRA UNIDAD
Fuentes políticas informaron que el FSLN impulsa una estrategia para mantener la desconfianza entre los dirigentes liberales, para lo cual utiliza al ex presidente Arnoldo Alemán, con el objetivo de evitar que se consolide la unidad entre las fuerzas de oposición.
La estrategia contemplaría subir el perfil a Alemán, permitiéndole mayor presencia en los medios de comunicación, y por eso le habrían aprobado la frecuencia 700 en que transmitirá radio La Poderosa, del PLC.
Los informantes afirman que el mismo presidente Daniel Ortega habría intervenido, para que Canal 10 de televisión le autorizara un espacio matutino a Alemán y lograr así que mantenga la pugna con Eduardo Montealegre, con quien Alemán se disputa el arraigo entre los votantes liberales.