De dolor y angustia se tiñó la mañana de ayer un desfile patrio, luego que dos perros pitbull atacaran sorpresivamente al estudiante Diego Alexander Vargas Rodríguez, de 11 años, del colegio Fernando Gordillo, en Managua.
El hecho ocurrió a eso de las 10:00 a.m., a pocos metros de la entrada principal del colegio Divino Pastor, cuando un grupo de estudiantes acompañados de sus maestros celebraban con un desfile el 188 aniversario de la Independencia de Centroamérica.
Visiblemente asustado, Carlos Blanco, testigo de los hechos, relató que el desfile iba pasando frente a un portón rojo, de una casa en cuyo interior se encontraban los dos perros.
La algarabía y el sonido de los tambores, al parecer, ocasionaron que los peligrosos canes se desesperaran y como la puerta estaba mal cerrada, éstos lograron salir rápidamente, atacando a Vargas, quien se encontraba próximo al lugar.
Después de varios minutos de forcejear con los animales, el pequeño cayó al suelo, donde los perros intentaban morder la parte de su cuello, relató Blanco.
Aunque las personas intentaron en reiteradas ocasiones liberar al menor de los animales, eso resultó difícil, pues según los testigos los perros amenazaban con morder a las personas que se acercaran a auxiliar al estudiante.
“Nosotros buscamos palos y piedras y se las empezamos a tirar, porque los perros no dejaban al niño en ningún momento”, expresó Claudio Gaitán Espinoza.
Después de rescatar al niño, éste fue llevado de emergencia al Hospital Fernando Vélez Paiz, donde será sometido a cirugía reconstructiva debido a las graves lesiones que ocasionaron los animales en su rostro.
Hasta en horas de la tarde de ayer, el menor se encontraba en estado delicado, pero estable, en el Hospital Vélez Paiz, según dijeron a LA PRENSA sus familiares.
Raquel Herrera, prima del estudiante, expresó que Vargas no había podido ser sometido a una cirugía plástica reconstructiva en su rostro y brazos porque éste se encontraba con la presión alta y con calentura.
Señaló que debido a la gravedad de las heridas del niño, los médicos mantienen en constante vigilancia la evolución de su salud, para evitar infecciones.
El niño, quien es hijo de la señora Virginia Rodríguez, habita en el barrio Andrés Castro, en Managua.
Además de desfigurar sus dos brazos, los perros le desprendieron parte de su dentadura y sus labios, describió Herrera.
ATAQUES ERAN CONSTANTES
En horas de la mañana las personas que presenciaron el ataque, y que viven en las cercanías del colegio Divino Pastor, aseguraron que en varias ocasiones ambos perros habían atacado a otras personas.
Por ejemplo, una persona que circulaba en el lugar mencionó que hace casi dos meses esos animales mordieron en la pierna a una señora que pasaba por ahí.
Tal era el enojo de las personas, que ayer intentaron linchar a uno de los propietarios de los perros, que se identificó como Aldo Picado.
Picado aseguró que los niños pasaron golpeando el portón y que por eso los animales lograron salir del patio de la casa.
PERROS FUERON SACRIFICADOS
El dolor se apoderó de los familiares del niño, que pedían a gritos que los perros fueran sacrificados, por lo que una delegada del Ministerio de Salud (Minsa) se presentó al lugar para hablar con los dueños de los animales.
Después de varios minutos de pesquisas y consultas con los propietarios de los canes, el Minsa determinó llevarse a los perros para matarlos.
Azucena Espinoza, delegada de este ministerio, aseguró que los animales estaban vacunados, “pero para descartarse una rabia del niño que está grave entonces se decide matarlos”.
Indicó que si bien es cierto ése no es el procedimiento que se sigue con las mordeduras de perros, en esta ocasión los animales serían sacrificados debido a la gravedad del caso.
La representante del Minsa recomendó a los dueños de este tipo de animales mantenerlos amarrados, con mascarillas y vacunados.