Una reciente investigación del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEP) demuestra que la inversión en los servicios de salud infantil por parte del Ministerio de Salud (Minsa) sufrió una merma significativa, lo que demuestra que no es una prioridad para el Gobierno y el mismo ministerio invertir en este importante sector.
Los datos obtenidos parten de un análisis del presupuesto asignado a los hospitales Fernando Vélez Paiz, La Mascota y Bertha Calderón, todos de perfil materno infantil, y de la revisión de algunos programas del Minsa.
El estudio indica que el presupuesto destinado a estos centros asistenciales pasó de 217 millones de córdobas, en el 2005, a 187 millones de córdobas este año, lo que demuestra una reducción de un 86 por ciento.
El rubro más afectado fue el de servicios personales pasando su presupuesto de 184.7 a 85.3 millones de córdobas, es decir hubo una reducción del 53.8 por ciento.
Este año sólo se destinaron 3.8 millones de córdobas para la rehabilitación de las unidades de salud mencionadas, pero teniendo en cuenta que todos ya dieron su vida útil, esta cantidad es mínima ante las mejoras a realizar.
OTRA DE ARENA
En el análisis realizado se encontró que el presupuesto destinado para materiales y suministros pasó de 14.3 a 66.3 millones de córdobas del 2005 al 2009. A simple vista parece que el Minsa aquí se apunta una buena calificación, pero al desglosar las cifras vemos que del 2005 al 2007 este rubro aumentó 40 millones, pero del 2007 al 2009 la mejora fue de sólo 12 millones de córdobas.
El rubro de materiales y suministros incluye medicamentos y equipos médicos, principalmente.
“Esto contrasta un poco el discurso de la política social de la que habla el Gobierno, dicen que este gobierno se preocupa más por la sociedad, por los desposeídos que los gobiernos anteriores, pero si analizamos el presupuesto es donde separas el discurso con los hechos”, expresó Simeón Rizo, del equipo del IEEP.
POCO EN SALUD PREVENTIVA
Otro claro ejemplo del contraste es que mientras el Gobierno y el titular del Minsa, Guillermo González, casi a diario expresan que desarrollan un modelo de salud preventiva, el presupuesto designado este año para esta área —en el sector de salud infantil y materna— se redujo en un 61 por ciento, pues pasó de 132.5 a 56.8 millones de córdobas del 2005 al 2009.
Se conoció que varios programas sufrieron reducciones en su presupuesto, pero el más afectado fue de Promoción, Prevención, Educación y Comunicación, cuyo fuerte es lograr la participación de la comunidad en cualquiera de las labores sanitarias.
Otras iniciativas como Acciones Comunitarias de Salud y Nutrición (Procosan) y Programas de VIH/sida no cuentan con presupuesto para su ejecución. Tampoco se identificó presupuesto para los programas de promoción de salud mental, prevención del alcoholismo, drogadicción, salud sexual reproductiva, planificación familiar, entre otros.
Marvin García, investigador del IEEP, aseguró que la llamada “transversalización” de muchos de los programas de promoción de la salud infantil, dificulta saber si en realidad reciben una asignación presupuestaria, además si tienen resultados efectivos.
Según el IEEP se desconocen cuales son los montos, por ejemplo, para la atención prenatal, posnatal y salud escolar. Tampoco encontraron esfuerzos de coordinación entre los sistemas públicos de salud, educación y protección especial que aseguren acciones conjuntas y vinculen los programas en cada institución de acuerdo a objetivos comunes.
RECOMENDACIONES
Entre algunas de las recomendaciones del IEEP, además de conseguir un mejor presupuesto, está el mejoramiento de los mecanismos de recopilación y actualización de información a lo interno del Minsa. Lograr una mejor coordinación con todas las dependencias del sistema de salud pública y privada para mantener un flujo de información actualizado.
Se habla que el Ministerio dispone de un sistema de indicadores de salud y en menor proporción indicadores de eficacia. Pero aún falta diseñar un sistema de indicadores de eficiencia, calidad y uso de recursos públicos, y la elaboración de líneas de bases que faciliten el seguimiento y evaluación de las intervenciones públicas.
Indica que en lo relacionado a las condiciones de salud, existen serios cuestionamientos sobre la veracidad y confiabilidad de la información que éstos suministran.
Lo que sucede sólo en el área de salud infantil se puede generalizar al resto de sectores del Ministerio.