publicidad
Noticias | Servicios | Suplementos | Especiales | Magazine | Nicas en el Exterior | Publicidad | Contáctenos
Managua, 27/05/2012 -1:42 PM
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Nacionales
La joven abusada por un funcionario de Migración y Extranjería amplió sus declaraciones ayer en la Fiscalía. (LA PRENSA/M. EQUIVEL)
Violada amplía denuncia
Funcionaria de Migración y Extranjería señala como cómplice de abusador a su jefa inmediata
Víctima reconoce que ha visto mejor disposición de autoridades por indagar el caso
Elízabeth Romero
nacionales@laprensa.com.ni
publicidad

La joven ultrajada por un funcionario de Migración y Extranjería y militante sandinista acudió ayer a la Unidad de Género de la Fiscalía a ampliar su declaración.

Según dijo la víctima, en su comparecencia ante esa autoridad denunció a tres funcionarios de Migración y Extranjería como implicados en el caso.

Como autor de la violación a uno de apellido Reyes, y como cómplices a uno de apellido Solórzano y a su jefa inmediata, de apellido Guevara.

Explicó que ante las fiscales de esa unidad relató todo el drama vivido la noche del 25 de julio, tal y como lo testimonió a LA PRENSA en la edición del pasado 5 de septiembre.

El 25 de julio pasado, la muchacha fue invitada a salir por su jefa inmediata, de apellido Guevara, y lo que pensó serían momentos agradables para departir con sus compañeros, se volvieron una pesadilla. Primero la víctima pensó que de regreso a su casa su jefa los acompañaría, para que sus compañeros de trabajo la dejaran primero a ella, lo que no fue así.

Guevara, según el testimonio de la víctima, pidió ser ella la que se quedara primero en su casa y a la joven la llevaran los dos hombres posteriormente, lo que supuestamente aprovecharon ambos sujetos.

Tras mencionar que esa noche, cuando supuestamente Reyes y Solórzano la llevarían a su casa, éstos no lo hicieron y en lugar de ello se dirigieron primero a una gasolinera, donde compraron cerveza y ante la insistencia de ella para que la dejaran ir, Reyes la habría golpeado.

“Yo luchaba contra él, pero él me pegaba cachetadas, y siempre iba con la cabeza agachada, como mi cabello es largo, se lo enrolló y me llevaba siempre con la cabeza abajo”, relató la muchacha a LA PRENSA y sostuvo ayer ante el Ministerio Público.

Ella recordó que su agresor le repetía en el trayecto “que me callara, que por no hacerle caso que por fin iba a cumplir sus sueños; que si yo hablaba algo se la iba a desquitar con mi familia, que se iba a desquitar conmigo, que le iban a creer más a él que a mí, que me iba a dejar por el suelo”.

Aunque señaló la joven que le repetía que la dejara ir, que no diría nada, su agresor no la escuchó.

El agresor contó con la complicidad de otro de apellido Solórzano y de las personas del sitio a donde fue conducida a la fuerza, que no precisa, porque considera que fue drogada.

La víctima estimó que de previo Solórzano había solicitado un cuarto, en un sitio que ella no precisa, por las condiciones a las que había sido sometida, pero recuerda que éste le habría preguntado a la dueña del lugar que si todo estaba como lo habían hablado.

La muchacha recordó que pidió apoyo, pero la mujer la ignoró, pese a que observó cómo fue obligada a ingresar al cuarto donde posteriormente fue encerrada bajo llave.

PATRULLA NO LE HIZO CASO

Esa noche parecía ser la peor para la joven. En la gasolinera a donde primero la condujeron los dos hombres, como ella se resistía Reyes, la golpeó, y los integrantes de una patrulla que pasaban por el lugar lo que hicieron fue advertir que no alteraran el orden. La muchacha recuerda que ella les informó que no era su marido, que la auxiliaran, pero los oficiales de la patrulla no la escucharon.

Tras satisfacer sus bajos instintos, Reyes, con la complicidad de Solórzano, la dejó abandonada en una banca frente al Hospital Antonio Lenín Fonseca, donde la muchacha se despertó ensangrentada, sin poder caminar.

Aparentemente, mientras los padres de la víctima esperaban en vano que ésta regresara a la casa esa noche y la reportaban como desaparecida en el Distrito Cuatro de la Policía, los hombres echaron a rodar el rumor en el sitio de trabajo de que la muchacha había abandonado su casa porque sus padres la maltrataron.

Fue así que cuando dieron con el paradero de la joven, la Policía pidió que el padre de ésta no fuera por ella hasta esclarecer lo que sucedía. Y cuando fue conducida a la institución donde laboraba, la víctima les gritó que había sido abusada por Reyes. Pese al drama vivido, ninguna autoridad de esa institución se pronunció a favor de su compañera de trabajo.

En esa ocasión la doctora Mirna Rodríguez, que la examinó en el Instituto de Medicina Legal, fue quien ordenó que la joven fuese internada de inmediato por las condiciones en que ésta se encontraba.

“Ahora sí hay disposición”, consideró la joven ultrajada después de brindar su testimonio ante las funcionarias de la unidad de Género de la Fiscalía. Tras señalar: “Les agradezco mucho, me han dado la mano”.

El agradecimiento de la joven lo hizo extensivo a la jefa de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, quien el martes aseguró que ordenó a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) que asumiera directamente la investigación del caso, así como a LA PRENSA y al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), que se preocuparon por denunciar su caso en demanda de justicia, la que espera se haga efectiva.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda