Una “inspiración divina” fue lo que motivó al pastor de origen boliviano, identificado como José Flores Pereira, a secuestrar este miércoles un avión de la línea Aeroméxico, procedente de la ciudad turística de Cancún, con 104 pasajeros a bordo, informó el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna.
El secuestrador, quien portaba una Biblia, dijo a las autoridades que actuó por “una inspiración divina” ya que “había tenido una revelación de que México estaba ante un peligro, ante un terremoto”.
Según informó García Luna, el detenido tenía antecedentes penales en su país, donde estuvo en prisión por asalto a mano armada. El funcionario dijo que Flores Pereira amenazó con hacer estallar unos explosivos si no era atendido por el Presidente de México, Felipe Calderón.
García Luna aseguró que Flores Pereira nació en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) el 21 de mayo de 1965, estuvo recluido en el penal de Santa Cruz por un delito de asalto a mano armada, llegó a México hace 17 años y es adicto a las drogas y el alcohol.
El detenido, que vivía en Oaxaca (sureste de México), salió hace cinco días hacia Cancún para participar en una actividad religiosa.
EL 666, AL REVÉS
Flores Pereira se identificó como pastor religioso y dijo que en pleno vuelo tuvo “una revelación divina que le condujo a esa acción”, explicó el ministro mexicano.
Según García Luna, el detenido señaló que hoy es día 9, del mes 9, del año 2009 y que si volteaba la hoja, esta fecha se podía leer como 6, 6, 6 (número del diablo según algunas supersticiones).
El secuestrado explicó que interpretó estas cifras como la amenaza de que sucedería un fuerte terremoto en México, por lo que quiso tomar el control de la nave.
La intención del secuestrador era que la aeronave diera siete vueltas alrededor del aeropuerto y ser recibido posteriormente por Calderón.
Flores tiene en internet una página web, desde la que vende DVD y donde se declara “un evangelista internacional, con un testimonio impactante de cómo Dios lo rescató” de la cocaína y el alcohol.
Al ser presentado a la prensa durante las declaraciones del ministro, Flores Pereira, masticando chicle y visiblemente nervioso, sonrió a los periodistas antes de ser conducido por agentes policiales a otro lugar. García Luna dijo que se estudiará cuál es el delito que se le imputará a Flores Pereira.
El secuestro de la aeronave mexicana concluyó tras 45 minutos de incertidumbre y un fuerte despliegue de seguridad.