El vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, calificó de “sueños de opio” las metas que el Gobierno se propone lograr con la reforma tributaria que está impulsando, de alcanzar recaudaciones equivalentes al 2.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
El Gobierno apuró ayer su cabildeo para lograr el “consenso” en torno a la reforma tributaria, al reunirse con gremios de productores no miembros del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).
“A veces lo que ocurre es que no sólo se trata de llenar un hueco, sino que hay que aprovechar para introducir un cambio del sistema tributario”, afirmó Morales Carazo.
Por otro lado, el diputado de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) y ex ministro de Hacienda, Eduardo Montealegre, aseguró que el Gobierno difícilmente logrará los votos en la Asamblea Nacional para aprobar la reforma tributaria.
Aseguró que lo que se necesita es mejorar la gobernabilidad, disminuir los gastos burocráticos, cerrar el déficit fiscal (actualmente de 7,500 millones de córdobas, según el presupuesto nacional vigente) y, al mismo tiempo, dar señales de recuperar la cooperación internacional.
ALN EMPEÑA PALABRA
“Coincidimos con la ALN (Alianza Liberal Nicaragüense) de que mientras no haya un cambio fundamental en la propuesta en esas medidas, pues no es una reforma tributaria, no se debe votar por ella. Eso es lo que hemos hablado”, aseguró Montealegre.
El diputado de la ALN, Ramiro Silva, expresó que sin un consenso que incluya al Cosep, dicha bancada no dará sus cinco votos (seis si se incluye a Eliseo Núñez Hernández, quien está en pugna con sus correligionarios) a favor de la reforma tributaria.
“Nosotros, los diputados de ALN, vamos a cerrar filas en buscar un consenso”, manifestó Silva.
El Gobierno, con su bancada en el Parlamento, tiene asegurado 38 votos, aunque necesita 47 para aprobar la reforma.
Entretanto, el presidente del Cosep, José Adán Aguerri, insistió en la necesidad de tener más tiempo para lograr un consenso con el Gobierno en torno a la reforma tributaria, con la que el Ejecutivo apuesta a recaudar más de 150 millones de dólares, es decir más de 3,000 millones de córdobas.
El lunes pasado el asesor presidencial para Asuntos Económicos, Bayardo Arce, fue categórico al afirmar que la propuesta de reforma va con o sin el consenso del Cosep.
El presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, el sandinista Wálmaro Gutiérrez, confirmó ayer las declaraciones de Arce.
“El Gobierno tiene sus tiempos y es imprescindible que esta reforma tributaria tenga vida en la Asamblea Nacional”, indicó Gutiérrez.