|
|
|
|
 |
|
EDDY LÓPEZ/CORRESPONSAL/LEÓN |
|
|
|
|
|
|
Aparentemente por un golpe en la cabeza murió la noche del miércoles el señor Jacinto Antonio Vélez Bárcenas, de 75 años, quien se encontraba en su casa de habitación en Lomas de Villa Fontana, del Club Terraza 2 kilómetros al sur.
La Policía ayer no brindó información oficial respecto a este caso. El cuerpo sin vida fue encontrado por la cocinera de confianza de la familia Vélez, ayer a las 8:30 a.m.
Don Jacinto se encontraba en el suelo vistiendo la misma ropa del día anterior. Este señor vivía con uno de sus tres hijos, quien no se encontraba en la casa, lo que ocasionaba que se mantuviera la mayor parte del tiempo en soledad.
NO DESCARTAN HOMICIDIO
La Policía del Distrito Cinco no descarta que detrás de la muerte de Vélez exista mano criminal, por las circunstancias en las que fue encontrado el cuerpo. Tenía por ejemplo el rostro lleno de sangre.
Carlos Arana, amigo de años de Vélez, dijo que la mano derecha del fallecido se encontraba empuñada, como si trató de defenderse al momento que fue agredido.
Al lado del cuerpo sólo se encontró una de las sillas caídas, como si minutos antes del acontecimiento se encontraba sentado.
“Hace tres días Jacinto había corrido a dos vigilantes y a la señora de la limpieza, por eso en estos últimos momentos estaba sin protección alguna, además de la dificultad a la que tenía que enfrentarse por el divorcio con su esposa”, dijo Arana.
PROBLEMAS DE PROPIEDAD
Adolfo Vélez, primo del fallecido, aseguró que su pariente sólo tenía problemas vinculados con unos tomatierra que le arrebataron una de sus propiedades en Tipitapa, porque él era ingeniero agrónomo y se dedicaba a comprar tierras, sembrar semillas, producir alimentos o en todo caso vender las propiedades.
Don Jacinto era familiar de un representante del Ministerio de Relaciones Exteriores, que laboró en esta entidad durante el período del doctor Arnoldo Alemán Lacayo.
“Él era una persona tranquila, no le gustaban los problemas y para mí no se quitó la vida, porque el arma utilizada no puede ser invisible, tenía que estar cerca de él. Si decimos que fue un infarto y calló al suelo es casi imposible, porque el golpe que llevaba en la frente era sumamente profundo, necesitamos que la Policía investigue el verdadero origen de todo esto”, afirmó Adolfo Vélez.