El Instituto Nicaragüense de Energía (INE) hizo oficial ayer una nueva alza en las tarifas de energía, la cual será del 4.8 por ciento y será aplicada a partir del mes de septiembre.
Mediante resolución número 2010-08-2009, el INE resolvió autorizar a la empresa distribuidora de energía, Unión Fenosa, aplicar un ajuste tarifario del 4.8467 por ciento.
AFECTACIÓN PARA ECONOMÍA DE USUARIOS
Dirigentes de organismos defensores de los derechos de los consumidores se pronunciaron en contra de estos incrementos y criticaron el proceder de las autoridades del INE y el Gobierno central.
Ricardo Osejo, dirigente de la Red Nacional de Defensa de los Consumidores (RNDC), criticó al Gobierno central por permitir que se afecte una vez más y de forma directa la economía de los más de 690 mil clientes de la empresa distribuidora Unión Fenosa.
“Creo que el Gobierno y el INE son instituciones que están jugando un papel de observadores en estas situaciones, donde los más afectados son los usuarios. Es urgente contar con una Ley que permita regular de forma directa el sistema de generación del país, para establecer medidas de control a las generadoras y que éstas no apliquen cobros exagerados al vender la energía. Ésa debería ser la línea de trabajo ”, indicó.
ES UN NEGOCIO
Osejo dijo que a pesar de que hay mayor oferta de generación a base de búnker, donde se incluyen los 160 megavatios a base de búnker, de la empresa Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa), la tarifa sigue teniendo una tendencia alcista.
Osejo reconoció que con la instalación de estas plantas de generación térmica se ha estabilizado el sistema energético del país y se eliminaron los apagones, pero en lo referido a la tarifa siempre se mantiene una tendencia alcista, que está influyendo de forma negativa en la economía de los hogares nicaragüenses.
“Mientras el INE es un observador que aprueba todo tipo de alzas en el sector energético, el Gobierno no hace nada por estabilizar la tarifa de energía, que mes a mes está subiendo. Sabemos que las alzas del petróleo establecen presión, porque dependemos de una generación térmica, pero en vez de presionar a los generadores como los geotérmicos privados, para que desarrollen más capacidad, se aprueban contratos millonarios de compra-venta de energía, con empresas como Albanisa, haciendo que las alzas de la tarifa sean más seguidas”, especificó.
EL ARGUMENTO
En el seguimiento que se realiza de los precios reales del mercado internacional del petróleo, el INE comprobó incrementos del 26.43 por ciento en el precio promedio del fuel oil número seis (búnker C), el cual ascendió de 52.24 dólares por barril en el mes de mayo a los 59.84 dólares por barril en el mes de julio del 2009.
Sin embargo, en el mes de agosto el precio del fuel oil se disparó hasta los 66.05 dólares por barril.
“A esto se suma una disminución en los aportes hídricos que proporciona el embalse de Apanás (planta hidroeléctrica), que debido a las bajas precipitaciones (lluvias), redujo su capacidad de generación hidráulica, provocando un incremento en el precio de compra mayorista promedio, por la mayor utilización de combustible fósil para generación en el país”, señala la resolución del INE.
Según los análisis del INE, para evitar que el impacto del alza fuera más duro en los usuarios, se consideró realizar un ajuste en la tarifa al consumidor final, tomando en cuenta un precio promedio del barril de full oil de 60 dólares, inferior al precio real de agosto de 2009, que es de 66.05 dólares el barril.