El mandatario de facto de Honduras Roberto Micheletti se reunió ayer en Tegucigalpa con el enviado de Estados Unidos, Thomas Shannon, tras lo cual invitó al depuesto presidente Manuel Zelaya a reanudar el diálogo, informó una portavoz del encuentro.
La integrante de la comisión negociadora de Micheletti, Vilma Morales, anunció la invitación a reanudar este jueves los contactos con los representantes de Zelaya, al finalizar la cita entre Shannon y el gobernante de facto en la casa presidencial.
“Desde aquí hago una invitación pública a los miembros de la comisión para que reanudemos mañana (hoy) a las 10h00 el diálogo” para definir si es el Congreso o la Corte de Justicia quien debe dar la última palabra para restituir a Zelaya en el poder, dijo Morales.
“Hay que ir al Congreso, pero también hay que oír las opiniones de la Corte de Justicia”, precisó la portavoz de las autoridades de facto, que estiman que debe ser el tribunal a quien se expida al respecto contra la opinión de Zelaya, que considera al Legislativo como el ámbito para esa discusión.
“Estamos preparados para firmar el acuerdo y para concluir este diálogo que tiene esperanzado al pueblo hondureño, pero sobre todo, tenemos que ver hacia el futuro, y el futuro de Honduras está en las puertas que nos abre el 29 de noviembre”, fecha de las elecciones, afirmó Morales.
CON ZELAYA
Más temprano, Shannon, encargado para América Latina del Departamento de Estado estadounidense, se reunió con el depuesto Manuel Zelaya, en el marco de sus gestiones para buscar una solución a la crisis política hondureña.
Shannon, acompañado por el secretario de Estado adjunto Craig Kelly, por el asesor de la Casa Blanca para América Latina, Dan Restrepo, y por el embajador estadounidense en Tegucigalpa, Hugo Llorens, se reunió durante más de hora y media con Zelaya en la Embajada de Brasil, donde este último está refugiado desde el 21 de septiembre.
Zelaya aseguró que los emisarios estadounidenses lo “consideran” como “presidente de los hondureños” y dijo que le reiteraron su posición de “no reconocer” las elecciones convocadas para el 29 de noviembre si antes no es restituido.
Sin embargo, desde Washington el embajador estadounidense ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Lewis Amselem, dejó abierta la posibilidad de que se reconozcan los comicios.
“Que la OEA descarte el resultado de las elecciones sin examinar las condiciones en las que tendrán lugar es un abuso al derecho de los hondureños a la autodeterminación”, señaló Amselem durante una reunión del Consejo Permanente del organismo en Washington.
Zelaya, derrocado el 28 de junio por un golpe de Estado, no ofreció detalles sobre su diálogo con Shannon, quien luego se reunió con el gobernante de facto Roberto Micheletti.
Sobre el resultado del encuentro entre Shannon y Micheletti, Zelaya fue cauto y dijo “mantener sus reservas sobre la falta de voluntad del régimen mientras no se tomen medidas adicionales” para presionarlo.
La solución a la crisis, subrayó Zelaya, pasa porque el régimen de facto acepte restituirlo en el poder.
“Sigo siendo el presidente reconocido por las naciones del mundo. Yo represento una salida, una solución para esas elecciones, igual que represento una salida para el consenso político y una salida para la paz y la tranquilidad del país”, indicó Zelaya tras su encuentro con Shannon.
Micheletti ha reiterado su rechazo a que Zelaya vuelva a ocupar la presidencia, y como salida propone la renuncia de ambos y establecer un gobierno de transición.