Al menos 40 reos, ubicados en las celdas preventivas de la Policía de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), desbarataron paredes, camas y le pegaron fuego al techo de sus calabozos en reclamo porque las autoridades judiciales “acaben con la retardación de justicia”, denunció el segundo jefe de la Policía local, comisionado Olivio Hernández Salguera.
“Nos llevan a juicio o vamos al hospital o al panteón”, gritaban algunos de los reos, que esperan ser condenados o liberados.
Hernández agregó que la institución ha perdido más de 100 mil córdobas en reparación de las celdas, que los internos han destruido durante los tres motines que han causado en este año.
Las autoridades del orden llamaron al Cuerpo de Bomberos para apagar las llamas, sin embargo, los reclusos repelieron a los apagafuegos a pedradas.
Entonces, la jefatura policial decidió llamar a la dirigente comunitaria Dalila Marquínez (Popó), de la etnia creole, para que les ayudara a persuadir a los internos y convencerlos que apagaran las llamas.
Marquínez tiene un programa radial en una emisora local, además es bailarina de carnaval y promotora de deportes.
Esta mujer logró, luego de varias horas de persuasión, que los internos apagaran el fuego. Hace dos meses Marquínez logró que los internos desistieran de un motín que habían iniciado en las mismas instalaciones donde están recluidos.
MÁS DE 40 REOS
En las celdas preventivas de la Policía local hay más de 40 reos que esperan ser llevados a juicio oral y público por la comisión de varios delitos, entre ellos, homicidios, violación, robos y hurto.
Las autoridades judiciales lamentan que a la hora que se convocan los jurados de conciencia la mayoría de los citados no se presentan o las partes en el juicio, fiscales y abogados, impugnan a los presentes por lo que los juicios se tienen que cancelar para luego ser reprogramados en dos o tres meses, causando retardación.
“Estamos vida o muerte, ya estamos en lo que estamos”, gritaban los reclusos ante la presencia del comisionado Hernández.
El jefe policial lamentó que los internos amanecieran en huelga, no desayunaran, ni almorzaran, “y los que salimos perdiendo siempre somos nosotros, la Policía, ya que nos destruyen paredes, techos, “y después nos toca reparando, reparando y reparando”, dijo.
Hernández demandó a las autoridades del Poder Judicial sentarse a analizar los casos de los internos, para que sean resueltos de una vez.