Autoridades del gobierno de facto de Honduras rechazaron las especulaciones sobre la posible relación del secuestro del padre del Viceministro de Defensa y el asesinato de un sobrino del presidente de facto, Roberto Micheletti, y un coronel, con la crisis política que vive el país.
El empresario Alfredo Jalil, padre del Viceministro de Defensa del gobierno de facto de Honduras, Gabo Jalil, fue secuestrado ayer. Jalil es un acaudalado empresario y ex dirigente del Partido Liberal, el mismo de Micheletti y del depuesto presidente Manuel Zelaya.
Su esposa, Gloria Mejía de Jalil, pidió a Zelaya que deje de estar creando el caos en el país y que “ordene” que lo liberen.
“No podemos especular, no queremos entrar a manejar esos posibles vínculos”, declaró el Ministro de Defensa, Adolfo Sevilla, mientras que el viceministro de Seguridad, Saúl Bueso, señaló que se hace un trabajo intenso de investigación para esclarecer los hechos.
El portavoz de las Fuerzas Armadas, coronel Ramiro Archaga, dijo que la institución prefiere “no especular porque es muy delicado”.
El dirigente campesino Rafael Alegría, miembro del Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado que exige la restitución del depuesto presidente, señaló que las autoridades deben “rendir un informe rápido y contundente” sobre estos hechos.
“A nosotros eventualmente no se nos puede vincular porque hemos declarado que somos un movimiento pacífico”, aseveró Alegría, quien recordó que el país está “inmerso” en la violencia provocada por la delincuencia común, el narcotráfico y el crimen organizado.
Alfredo Jalil fue secuestrado por varios hombres armados cuando salía de su casa a bordo de su automóvil, en una colonia de lujo de Tegucigalpa, cercana a la Casa Presidencial.
Los secuestradores hicieron al menos un disparo en la puerta izquierda del vehículo de la víctima, según relató la esposa del empresario, Gloria Mejía de Jalil.
Según la señora, su esposo iba solo en el vehículo, tiene 80 años y requiere de medicamentos de forma permanente, pues sufre problemas de presión arterial y diabetes.
El secuestro de Jalil se registró después de que el fin de semana apareciera asesinado en el norte Enzo Micheletti y varios desconocidos mataran a tiros, el domingo en Tegucigalpa, al coronel Concepción Jiménez, gerente de la Industria Militar de las Fuerzas Armadas.