La política presupuestaria del Gobierno para los próximos años seguirá priorizando el gasto burocrático sobre la inversión pública, la cual no superará el 25 por ciento con respecto al gasto total anual, cuando lo más aconsejable es que alcance el 40 por ciento como mínimo.
Esto según el Marco Presupuestario de Mediano Plazo 2009-2013 el que contradictoriamente afirma que su objetivo es “garantizar el financiamiento sostenible de los programas y proyectos dirigidos a reducir la pobreza, aumentar la inversión en infraestructura productiva y desarrollar el capital humano”.
Esto, añade, se logrará “a través de un balance entre crear un espacio fiscal para priorizar el gasto social y alcanzar la sostenibilidad fiscal mediante la reducción de la deuda pública”.
Sin embargo, el gasto en pobreza como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) nacional caerá del 12.7 por ciento este año al 12 por ciento en 2010 y al 11.8 por ciento en 2011, 2012 y 2013.
Las estimaciones oficiales indican que el gasto total del presupuesto entre el 2009 y el 2013 crecerá progresivamente. Sin embargo, los mayores aumentos de recursos se destinarán al gasto corriente, es decir, la burocracia, en detrimento de los recursos del gasto de capital, que comprende la construcción de carreteras, escuelas, centros de salud, hospitales y la ejecución de proyectos productivos, entre otros.
Por ejemplo, entre el 2010 y el 2011, es decir, los dos últimos años del actual período de gobierno del presidente Daniel Ortega —si es que no consuma sus pretensiones reeleccionistas—, el gasto corriente registrará un aumento de 2,129 millones de córdobas, mientras que el gasto de capital sólo crecerá en 1,059 millones de córdobas.
En el 2011 el gasto total del presupuesto sería de 34,282 millones de córdobas, de los cuales 25,869 millones (75.46%) corresponderían a gasto corriente y 8,413 millones (24.54%) a gasto de capital, según el documento en poder de LA PRENSA.
MENOS COOPERACIÓN
El Marco Presupuestario de Mediano Plazo 2009-2013 del Gobierno prevé un incremento de los ingresos tributarios, pero admite una caída de los recursos externos en concepto de cooperación, ya sea a través de préstamos o de donaciones.
Estima que los desembolsos en materia de cooperación serían de 445.1 millones de dólares este año, 382.2 millones en 2010, 388.6 millones en 2011, 371.1 millones en 2012, y registrarían una leve recuperación al siguiente año, cuando sumarían 373.4 millones de dólares.
El economista Adolfo Acevedo sostiene que la reducción de los recursos para financiar el presupuesto “tiene fuertes implicaciones para las proyecciones presupuestarias: sencillamente, se reducirá drásticamente el volumen total de recursos que estarán disponibles para cubrir la creciente demanda de provisión de servicios de educación, salud, agua potable y saneamiento, vivienda, infraestructura vial, defensa y seguridad ciudadana”.
Por ello, insiste en que se vuelve más necesario la incorporación de la cooperación de Venezuela al presupuesto nacional, que alcanzó los 475 millones de dólares el año pasado.