El Gobierno de Hugo Chávez insiste en impulsar el modelo productivo socialista, pero ese esquema económico tendrá menos recursos en el gasto del próximo año.
En la distribución de los ingresos para proyectos, prevista en la Ley de Presupuesto de 2010 de Venezuela, el 16 por ciento de los fondos será para el modelo productivo, mientras que 55.7 por ciento será para la suprema felicidad social.
El Plan de Desarrollo Económico y Social 2007 y 2013 cuenta con siete aristas: la nueva ética socialista, la suprema felicidad social, el modelo productivo socialista, la democracia protagónica revolucionaria, la nueva geopolítica nacional, Venezuela como potencia energética mundial y la nueva geopolítica internacional.
Bajo esos parámetros se realiza la asignación de fondos en el gasto ordinario. Para el próximo ejercicio el Gobierno hará más énfasis en la felicidad social, que comprende los recursos para misiones y programas sociales, así como el gasto corriente contemplado para remuneraciones, seguridad social, salud, servicios y vivienda.
Aunque con las leyes creadas en el marco de la Ley Habilitante de 2008 se generaron nuevas obligaciones presupuestarias, que por lo tanto llevaban a destinar más fondos al esquema sustentado por las empresas de producción social, el Poder Ejecutivo decidió utilizar el gasto para cumplir con los otros objetivos del primer plan socialista.
Cuando se programó el presupuesto de 2009, en la distribución de los recursos el 19 por ciento estaba previsto para el modelo productivo socialista, sin embargo, en los créditos presupuestarios (partidas) más de 60 por ciento tenían como fin impulsar el nuevo modelo económico, de manera que gran parte de los despachos tenían que avalar el esquema.
Posteriormente el gasto de 2009 tuvo una revisión el pasado mes de marzo, y en la asignación de 2010 no hay detalles de los créditos presupuestarios.
MÁS DISCURSO
Si bien en el discurso oficial se mantiene el desarrollo del esquema, el gasto ordinario tendrá otros fines, lo que indica que gran parte del modelo socialista estará sujeto al gasto extrapresupuestario, que se genera mediante créditos adicionales y los fondos especiales de financiamiento que se han creado.
Para atender el sector productivo el Ejecutivo nacional utilizará dos vías. Los ministerios desembolsarán una parte de los recursos y el resto del modelo será atendido por las gobernaciones y alcaldías.
En el aparte correspondiente a los recursos por ministerios se indica que los despachos destinarán al área de industria y comercio 3 millardos de bolívares (al cambio de 2.15 por dólar).
Esos fondos serán para el fortalecimiento de la pequeña y mediana industria, el desarrollo de las cadenas industriales y el incremento en el intercambio de bienes y servicios a través de los países que integran el Alba.
En manos del Ministerio para las comunas estará el objetivo de acelerar el fomento de las unidades de producción social, que según el Ejecutivo nacional son “la expresión del desarrollo autosustentable que va a derivar en una mayor ocupación laboral de todos los núcleos socio-comunales a nivel nacional”.
Con la asignación ordinaria del área de industria también se tendrá que formular el nuevo modelo empresarial en el sector hierro-acero-aluminio, especialmente la constitución de la empresa de producción social Siderúrgica Nacional.
QUITA TIERRAS
En “el marco de la Constitución”, el presidente Hugo Chávez emplazó a quienes “todavía tienen latifundios en Apure” a plegarse al “método Chaz” y renunciar a sus tierras, y así se lo ordenó al ministro del área, Elías Jaua. “¡No debe quedar latifundio vivo en Apure! ¡Ni uno! ¡Pero ni uno! A los generales de la Fuerza Armada: pero ¡ni uno! ¡Es más!, les digo a los que todavía tienen latifundio: mejor entréguenlos. ¡Entréguenlos! ¡Preséntense al Comando de Guarnición antes de que lleguemos nosotros! Preséntense con los papeles, muchos los heredaron, ¡pero no vamos a permanecer en esta herencia maldita! ¡Nadie aquí es dueño de estas tierras! ¡Mentira! Eso es de la nación”, dijo Chávez.