El elevado déficit presupuestario, de poco más de 8 mil millones de córdobas en el Presupuesto General de la República de este año, es uno de los principales obstáculos que el gobierno del presidente Daniel Ortega tendrá que superar la próxima semana ante las máximas autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI), en Washington, Estados Unidos.
Un vocero del FMI confirmó, vía correo electrónico, que el directorio del organismo financiero multilateral se reunirá en Washington el próximo lunes 2 de noviembre para realizar las atrasadas revisiones dos y tres del programa económico suscrito con Nicaragua en el 2007.
De aprobar el examen, el país obtendría el desembolso este año de hasta 90.5 millones de dólares, de parte del FMI y de los bancos Interamericano de Desarrollo (BID) y Mundial (BM).
El examen del FMI sobre la situación económica del país tendrá lugar después de que el Gobierno remitió, el pasado 15 de octubre, a la Asamblea Nacional los proyectos de Ley de Concertación Tributaria y del Presupuesto General de la República del 2010, además de haber hecho un tercer recorte al Presupuesto del 2009.
Éstos son tres de los principales requisitos exigidos por el FMI para realizar las revisiones dos y tres del programa económico con Nicaragua, tal como lo condicionó el organismo financiero a mediados de septiembre, tras recibir a una delegación de funcionarios y empresarios nicaragüenses.
EL PRINCIPAL PEGÓN
“Nicaragua ha cumplido fielmente con los requisitos establecidos por el FMI y que las revisiones pendientes tienen buena nota”, estimó el economista Alejandro Aráuz, al agregar el aumento de las reservas monetarias internacionales y el control de la inflación.
“Pero el indicador que se deterioró fue el déficit del presupuesto por un gasto expansivo que pasó del 22.8 por ciento en relación al Producto Interno Bruto (PIB) del 2008 a, posiblemente, el 24.4 por ciento del PIB en 2009, con una contracción de los ingresos de casi 1.5 por ciento en relación al PIB”, explicó Aráuz.
Es decir —precisó el economist— el déficit antes de donaciones en 2008 fue de -3.8 por ciento del PIB y en 2009 podría llegar a -6.4 por ciento del PIB, “cuando la norma oscila en alrededor del -2.5 por ciento del PIB”.
“Éste es el único inconveniente que observo que es el tema central de la revisión y la discusión con el FMI. En este contexto, el FMI debe ser flexible y comprender la situación política interna del país y los efectos de la crisis, aunque ellos ya tienen conocimientos histórico de los antecedentes sobre anteriores compromisos por parte de Nicaragua, que en muchos casos ha habido dificultades para cumplir las obligaciones”, advirtió.
Aún cuando el Gobierno aplicó un recorte de poco más de 2,741 millones de córdobas al presupuesto de gastos de este año, quedando en 31,093 millones de córdobas luego de las tres reformas del mismo, el déficit fiscal supera los 8 mil millones de córdobas.
El Gobierno sufragará este “hueco financiero” con un mayor endeudamiento interno.
A CUENTA DE LOS NICAS
El proyecto de Concertación Tributaria que impulsa el Gobierno prevé aumentar las recaudaciones de impuestos en 1,800 millones de córdobas entre 2010 y 2011 (87.5 millones de dólares, aproximadamente), con lo cual pretende reponer una caída de la cooperación externa, originada en parte por un congelamiento del apoyo presupuestario, tras el fraude electoral de las elecciones municipales de noviembre pasado.
Entretanto, el presupuesto de gastos de 2010 equivalente a 31,093 millones de córdobas, sería similar en términos nominales al de este año, pero menor en 72.8 millones de dólares en términos reales.