El Arzobispo de Managua y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), monseñor Leopoldo Brenes, rogó ayer que la clase política no esté pensando en restablecer el Servicio Militar obligatorio que funcionó en los años ochenta “porque esto traería mucho dolor a las familias nicaragüenses, generaría más violencia y sería un error más contra Nicaragua”.
El fin de semana, los partidos liberales advirtieron que el Gobierno restablecería el reclutamiento forzoso para emular las milicias populares en Venezuela y defender la “dictadura de Ortega”.
Brenes confirmó que algunos fieles también le han comentado su temor al respecto y dijo que “ojalá que no se cometa el error, porque fue muy triste todo aquel derramamiento de sangre por el que aún lloran muchas madres y que no resolvería ningún problema si no que llevaría a que muchos otros también se armen del otro lado”.
FANTASMA DE LA DIVISIÓN
El viernes, Brenes sugirió que se rectifique el fallo con el que los seis magistrados del Frente Sandinista autorizaron la reelección continua del presidente Daniel Ortega, en contra de lo prohibido en la Constitución Política. El Arzobispo dijo ayer que esa petición ahora está “en el corazón de las personas” que deben decidirlo.
Monseñor dijo que por el momento los Obispos no se han reunido a comentar el tema porque unos están fuera del país, pero no descartó que si el conjunto lo decide, ellos emitirán una Carta Pastoral.
Para Brenes es “delicada” la situación que vive el país tras el fallo de hace ocho días, pues teme por la división entre las familias nicaragüenses.
“Cuando yo hablo de esta división, no habló de una utopía. Ya lo hemos vivido, en los ochenta. Habían miembros de una familia que estaban con ‘x’ o ‘y’ partido y la familia se sentía dividida”, dijo.
El Arzobispo añadió que no se trata de que todos seamos iguales, “porque ni los dedos de la mano lo son”. Pero sí “que nos respetemos y tengamos diálogos de altura y con fundamento”, como él cree que lo han hecho muchos juristas en este momento.
Según el mismo presidente de la CSJ, el liberal Manuel Martínez, el fallo de sus colegas sandinistas es un intento de reforma parcial a la Constitución que invade las atribuciones de otro poder del Estado: la Asamblea Nacional, donde esta semana los diputados de la oposición han prometido luchar para revertir la sentencia.
Brenes subrayó que la clase política juega ahora “un papel importante, en el que tendrá que responder con sus acciones a la gente que los eligió”.