Los representantes del sector agropecuario se muestran optimistas por la “posible estabilidad” que habría en los niveles de precipitaciones en los más de 31 municipios de Nicaragua donde se realiza la siembra de apante, que aporta cerca del 65 por ciento de la producción de frijol y tubérculos del país, pese a la sequía que ha dominado el actual invierno.
En este grupo de municipios ubicados en el departamento de Río San Juan y las dos regiones autónomas del Caribe, por ejemplo, el déficit de lluvias no sería tan pronunciado, como en otros municipios localizados en la región del Pacífico, donde regularmente la siembra de apante es menor.
El presidente de la Federación de Ganaderos de Nicaragua (Faganic), Enrique Aldana, estimó que más de 60 mil productores que siembran entre una y cinco manzanas, podrían cultivar en apante principalmente frijol, maíz y tubérculos.
“La gente ya está preparando tierras, porque se siembra normalmente entre noviembre y diciembre”, precisó.
En el caso del sector ganadero, Aldana manifestó que están trabajando para sembrar sorgo en las zonas húmedas para garantizar a los animales el alimento durante el verano, aunque no precisó el número de manzanas que plantean sembrar en apante, el tercero y último subperíodo de siembra del año agrícola.
Para la zona del Pacífico, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) ha pronosticado una reducción de entre un 34 y 31 por ciento de lluvias con respecto a lo normal. En contraste, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) el déficit sería de sólo un ocho por ciento.
LLAMAN A APURAR PLANES
Aunque el Gobierno ha anunciado que potenciará la producción de apante para mitigar los daños ocasionados por la sequía en el ciclo de postrera, hasta la fecha no ha presentado ningún programa focalizado a apoyar a los productores en apante, el tercero y último subperíodo de siembra del año agropecuario.
El presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), Manuel Álvarez, recomendó al Gobierno aprovechar las lluvias pronosticadas para apante, para garantizar el alimento a los nicaragüenses en la época de verano del 2010.
Añadió que eso permitiría aliviar parte de las pérdidas que ocasionó la sequía en postrera, como consecuencia del fenómeno climático de El Niño.
“Se debe potenciar la siembra de apante con más financiamiento, insumos agrícolas y semilla mejorada”, precisó.
Álvarez celebró que, pese a los daños de la sequía en postrera, el precio del frijol “no se ha disparado en el mercado”, ya que actualmente ronda entre ocho y 10 córdobas la libra.
El líder gremial atribuyó esa estabilidad a los buenos resultados que hubo en la siembra de primera, para el caso del frijol.
Datos del Ministerio Agropecuario (Magfor) indican que durante el ciclo de primera se cultivaron en total 415 mil manzanas de granos básicos, de los cuales más de 91 mil manzanas correspondieron a frijol.
Nicaragua produce en promedio cada año cinco millones de quintales de frijol, de los cuales el 65 por ciento se cosecha en apante.
El gerente general de Agropecuaria Lafise, Enrique Zamora, confirmó que existe optimismo entre los productores debido a las lluvias que han caído en las zonas tropicales húmedas, donde se ubican parte de los 31 municipios del país que cultivan en apante.
Zamora indicó que están apoyando a unos 20 mil productores para la siembra de apante, en su mayoría agricultores de frijol y maíz.
“Las condiciones de lluvias podrían estar mucho mejor que en la siembra de postrera. Nosotros creemos que si hay financiamiento en tiempo, si está la semilla y los fertilizantes, pues creemos que no debería de haber ningún problema en apante”, precisó.
INETER CONFIRMA PROYECCIÓN
El director técnico de meteorología del Ineter, Mariano Gutiérrez, reiteró ayer a LA PRENSA que se mantienen los pronósticos para apante, cuyas precipitaciones se podrían reducir en promedio en un 15 por ciento a nivel nacional, régimen que calificó como “favorable”.
La siembra de apante se produce principalmente en las regiones autónomas del Caribe, así como en los departamentos de Matagalpa, Jinotega, Boaco, Río San Juan, Chontales, Rivas y Nueva Segovia.
Rivas y Chontales figuran como los departamentos donde la reducción de las lluvias será más acentuada, de hasta el 34 por ciento.
En el municipio de Nueva Guinea, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), el Ineter pronosticó una reducción en las precipitaciones de sólo un 12 por ciento. Dicha zona garantiza el 17 por ciento de la producción nacional en la cosecha de apante, según cifras oficiales.