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Managua, 27/05/2012 9:36 AM
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George Clooney. (La Prensa/Overture y Paramount Pictures)
George Clooney, insoportablemente carismático
“Hoy se sorprenden cuando 17 millones de personas ven ‘American Idol’. Nosotros (en ER) tuvimos episodios con 45 ó 50 millones televidentes. Es demasiado. Y eso te convierte en famoso, sin importar lo que hagas”
Fabián W. Waintal
domingo@laprensa.com.ni
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Ficción Vs. Realidad en ‘The Men Who Stare At Goats’

Inspirada en el Best Seller del mismo nombre, parece difícil creer que el Gobierno de Estados Unidos realmente haya desarrollado un método de combate usando solo la mente. Pero es completamente cierto. El libro original de la película ‘The Men Who Stare at Goats’, incluso es una verdadera investigación del periodista Jon Ronson que descubrió la desconocida historia del Primer Batallón de la Tierra (First Earth Batallion). “Querían encontrar una nueva forma de luchar en la guerra, sin herir a nadie” revela el productor Paul Lister. Pero en un principio, ni siquiera podía creerlo alguien con 25 años de experiencia militar, como el mismísimo consejero de la producción, el retirado sargento de la marina Jim Dever “Cuando me dieron el guión, enseguida pregunté si era verdad o si realmente había pasado en el ejército. Investigué y todo eso, pasó”.

En la realidad, el ex Teniente Coronel Jim Chanon le había confesado al periodista Jon Ronson que él mismo había sido el fundador de aquel asombroso batallón y que había escrito además un manual de instrucciones, con investigaciones sobre filosofía, artes marciales, poderes psíquicos, curaciones y otras experiencias extrasensoriales. “Realmente trataron de cruzar paredes para hacerse invisibles” recuerda el autor original, Ronson “Practicaban encuentros con el enemigo, mirándolos con ojos brillantes y eventualmente, en el Fuerte Bragg, las ideas se volvieron todavía más increíbles, tratando de matar cabras con solo mirarlas fijamente a los ojos”. Según el libro de Ronson, el General Albert Stubblebine II se había intrigado con la visión de Jim Channon y la idea de terminar la guerra convencional con un batallón de ‘guerreros monjes’ que podían ver el futuro, leer la mente o llegar a ser invisibles para teletransportarse. Utilizando técnicas ‘New Age’, implementaron un programa militar especial que incluía sincronización de la mente o estudios neurólogos. Y según Ronson, el programa empezó bastante simple “Primero la CIA y después el Departamento de Defensa, reclutaron varios soldados, los juntaron en una sala secreta y los entrenaron con poderes psíquicos”. Los archivos oficiales del Primer Batallón de Tierra se mantienen al día de hoy sellados, bajo secreto militar y la Armada de Estados Unidos asegura que los programas psíquicos han sido abandonados, hace tiempo. Solamente George Clooney, con la magia de Hollywood, vuelve a recrearlos, con la comedia ‘The Men Who Stare at Goats’.

Con todos los requisitos de una superestrella, George Clooney regala sonrisas y admiración, apenas llega al Hotel Sutton de Toronto. Como actor, director y productor de cine, cuenta con tanto carisma como éxitos. Y en un festival internacional de cine como el de Canada, que generalmente anticipa las nominaciones al Oscar, él presentó nada menos que tres nuevas películas: Sin aparecer en cámaras, es el productor de Matt Damon y ‘The Informant’, además de protagonizar la novela ‘Up in the Air’ que recién estrena a fin de año y la comedia ‘The Men Who Stare at Goats’ sobre un ejército norteamericano entrenado con poderes psíquicos, sobre una historia asombrosamente basada en hechos reales. Tan reales, como la mano vendada que Clooney también trae ahora, a nuestra entrevista.

::: ¿Qué le pasó en la mano?

Muchos piensan que fue por una pelea con Ewan (McGregor), que me lastimé la mano pegándole en la cara. Pero no, la mano está bien, fue con el auto, me cerré la puerta en la mano. Pero ya está mucho mejor. Probablemente me quedan dos semanas con el vendaje. Supongo que en mi mente sabía lo que me iba a pasar... Me da vergüenza.

::: ¿Y el auto cómo quedó?

El auto quedó todavía mejor, gracias por preguntar (Ríe).

::: Ni me imagino lo que deben haber pagado por la foto si algún paparazzi lo fotografió en ese preciso momento ¿Hay momentos en su vida que le gustaría ser invisible? ¿Si lo pudiera lograr a qué lugares le gustaría ir, sin que la gente lo reconozca?

(Se toma tiempo para responder). No lo sé. ¿Invisible? Trato de pensar un buen lugar donde sea genial ser invisible. A lo mejor ahora mismo, no lo sé. ¿La Casa Blanca tal vez? No sé, no es tan divertido como era antes, cuando mantenían todo en secreto. Dejame pensar ¿Dónde sería divertido ser invisible? No se me ocurre.

::: ¿No deja de ir a ciertos lugares por ser tan visible?

Sí, pero al mismo tiempo... ¿Cómo van a servirme en un restaurante si soy invisible? (Ríe) ¿Te pueden escuchar y ser invisible también?. Ahí daría más miedo, no lo sé... realmente no lo sé.

::: ¿Siendo una de las personas más famosas del mundo, hubo algún momento en particular de su vida, donde se dio cuenta que era famoso?

Fue muy pero muy temprano. Cuando era muy jovencito, mis padres me habían dicho que era famoso y les creí (Sonríe). Mira: todo pasa por la suerte, ya lo sabes. Todo lo que hacemos es pura suerte y mi verdad es que terminé haciendo un programa de televisión que promediaba 40 millones de televidentes por semana. Y si te fijas, hoy se sorprenden cuando 17 millones de personas ven ‘American Idol’. Nosotros (en ER) tuvimos episodios con 45 ó 50 millones televidentes. Es demasiado. Y eso te convierte en famoso, sin importar lo que hagas. Por eso, fue bastante rápido, con ese programa, todos nos volvimos famosos inmediatamente. Es gracioso porque la semana anterior, literalmente, antes que saliera al aire el programa, estábamos todos vestidos como médicos, en el restaurante Somkehouse, frente a Warner Bros y el bebé de Tony Edwards empezó a atragantarse con una papita frita. Estábamos todos los actores pidiendo que alguien hiciera algo, nadie nos conocía todavía. Y como estábamos con el vestuario de la serie de un hospital, la gente no hacía nada, diciendo “Ustedes son doctores, hagan algo”. Recién una semana después se dieron cuenta quienes éramos. Todo pasó de la noche a la mañana, después de haber pasado 12 años haciendo programas de televisión muy malos. Así que, probablemente la semana después del debut de E.R, me di cuenta que ya era famoso.

::: ¿Se considera un verdadero ejemplo tanto fuera como dentro de una pantalla?

Esa es una muy mala idea.

::: ¿Y así como lo admiran tanto, hay alguien en particular que admira usted?

Hay mucha gente en mi vida que admiro, por diferentes razones. Admiro gente que usa bien la fama, como Bono (del grupo U2) y hombres como él que han sido magníficos en todo lo que han hecho. Admiro también el talento de los actores que caminaron delante mío, aquellos a quienes les robo todo el tiempo. Siempre nos quedamos cortos con las expectativas. Y admiro a mi padre que siempre me explicaba como todo esto (la fama, tanto éxito) va a desaparecer muy rápido. Y así será. Ves un documental en televisión con gente como Charlie Chaplin donde dicen “Eras dueño de todos los estudios hasta que le tocó una tragedia”. Nada dura eternamente y es bueno tener gente al lado que te lo recuerde.

::: ¿Y quién fue la persona que más influenció en su carrera?

Mi padre, probablemente. Al final del día, tiene que ser mi padre. Él presentaba un programa de noticias y ha sido la influencia más grande que he tenido en la vida, en todo sentido.

::: Ya que tocamos el tema familiar: ¿Sigue con la idea de mantenerse soltero toda la vida?

No quería decirlo antes, porque me parece un lugar muy extraño para anunciarlo pero pienso casarme esta misma noche, en algún momento (Ríe, demostrando que es otra de sus bromas). No lo sé, no puedo responder esa pregunta realmente. Y para decirte la verdad, la palabra ‘soltero’ no es para mí porque yo estuve casado una vez. Así que soy divorciado. Y es lo que cambia las cosas un poco. No sé que va a pasar conmigo, pero gracias por preguntar.

::: ¿Cómo fue que se decidió por películas como ‘Up in the Air’ y ‘The Men Who Stares at Goats’?

Bueno, con ‘The Men Who Stares at Goats’, conozco al director Grant (Hesloy), desde 1982 y él tenía fotos que me comprometían. No podía negarme, no me dejó otra opción (Ríe). Pero no, no, lo importante siempre es encontrar un buen guión para llevar al cine. Y los dos guiones me parecieron muy graciosos.

::: Ya había hecho antes otra sátiras en cine...

Sí, hice un par de sátiras en cine y ‘Batman y Robin’ fue la primera, obviamente (Rísas). El solo hecho de usar un traje de goma con pezones fue una batalla. Y sé que es algo que yo elegí, se nota. Pero es cierto que hice otras sátiras de guerra, como ‘Three Kings’. Me parece un mundo bastante divertido para trabajar y si se consigue la oportunidad de hacerlo con gente inteligente, es genial lograrlo. Claro que el grupo de gente inteligente no fue exactamente con el que trabajé en la película ‘Batman & Robin’ (Más risas).

::: Gracias a los hermanos Cohen lo habíamos visto “como si...” cantara en ‘O Brother, Where Art Thou’ y ahora se atrevió a bailar en ‘The Men Who Stare at Goats’. ¿Fuera del guión, con las cámaras apagadas se considera un buen bailarín?

Jeff (Bridges) baila muy bien. Ewan (McGregor) también baila bien. El director, Grant Heslov, no es tan bueno. Los guionistas menos. Y yo... no me considero un buen bailarín. Ellos saben bailar rock, yo soy mucho mejor con el breakdancing (Vuelve a reír).

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