Nicaragua sigue siendo vulnerable a la llegada de supuestos inversionistas extranjeros, que prometen a los nicaragüenses prosperidad económica y generación de nuevas oportunidades de empleo, pero que al cabo de poco tiempo se convierten en la peor pesadilla de sus clientes: la estafa.
Estas empresas conocidas como de “maletín” y que aparecen de la noche a la mañana en el país, paradójicamente operan legalmente, es decir, que cuentan con el aval de las instituciones del Estado, entre éstas el Ministerio de Industria, Fomento y Comercio (Mific), la Dirección General de Ingresos (DGI), entre otras.
El caso de Marca Móvil, que estalló a inicio de la semana pasada, no es la primera estafa que viven los nicaragüenses, sino la tercera en menos de cuatro años.
Agave Azul, en el 2006, y la empresa Aeronaves de Nicaragua 7 S.A. (Aeronic), en el 2009, son ejemplos de estafas que todavía calan en la mente de algunos nicaragüenses.
FALTA MÁS CONTROL
El director ejecutivo del Instituto de Defensa del Consumidor (Indec), Marvin Pomares, advirtió que urgen en el país mayores medidas de control por parte del Estado, que eviten que los nicaragüenses caigan en manos de empresas estafadoras que seducen a sus clientes con atractivas promociones .
“Estamos vulnerable ante estas empresas de papel. ¿A dónde están las instituciones del Estado que se supone que deberían de velar por el bienestar de los nicaragüenses?”, cuestionó Pomares al ser consultado por LA PRENSA.
El problema, según Pomares, es que por lo general este tipo de delito afecta principalmente a “personas humildes, que dan lo poco que tienen pensando en que podrán obtener mejores beneficios como carro, moto y hasta acciones de empresas”.
“Exigimos que se fortalezcan los controles a estas empresas por parte del Estado. No es posible que se siga estafando a los nicaragüenses, sobre todo a los más pobres”, manifestó.
El fiscal y director de la Unidad Anticorrupción y contra el Crimen Organizado del Ministerio Público, Javier Morazán, explicó, recientemente, que “hoy en día está muy de moda la estafa piramidal, donde la empresa logra confeccionar una base de socios, a los que se les cumple en un principio para captar a más socios o clientes”.
El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, dijo recientemente que es necesario realizar controles a empresas que surgen y desaparecen durante un breve período.
“Es desafortunado que la población nicaragüense siga cayendo en este tipo de actos”, expresó.
Marca Móvil, supuestamente propiedad del mexicano Jorge Tirado Chávez, quien se encuentra prófugo, pedía a sus clientes una cuota de 2,000 dólares y a cambio entregaba en un plazo de 180 días un auto Suzuki Alto, que en el mercado está valorado en 9,300 dólares.
También ofrecían motos con la entrega de entre 300 y 500 dólares, dependiendo de la marca. A cambio las personas debían portar durante dos años publicidad en los automotores.
Se estima que la compañía estafó a más de mil personas, cuyo monto preliminar supera los 10 millones de córdobas, cerca de medio millón de dólares, según fuentes policiales.
LOS ANTECEDENTES
En el 2006, unas 13 mil personas fueron estafadas por Agave Azul, que operaba bajo la fachada de una comercializadora internacional de tequila. De ese total, sólo 2,500 personas interpusieron la denuncia.
La empresa ofrecía a sus víctima inscribirse como promotor con sólo entregar 30 dólares, y por cada 100 dólares que aportaba la persona, en calidad de “compra adelantada” de tequila, recibía mensualmente 15 dólares.
Algunas personas, incluso, vendieron sus propiedades y bienes con la esperanza de multiplicar su dinero mediante la obtención de acciones en la empresa.
Situación similar ocurrió con Aeronic, donde unas 250 personas fueron estafadas, pero sólo 20 interpusieron la denuncia.
La supuesta compañía aérea ofrecía la venta de acciones a 150 dólares cada una y prometía ganancias anuales de hasta 600 dólares, más un bono como una especie de garantía por la suma de 10 mil dólares.
La sociedad también promovía una escuela de pilotos en la cual se habían matriculado unos 100 aspirantes.