Un partido de futbol, unos cuantos amigos y una hielera llena de cervezas. Adicional a esto, lo ideal sería un buen servicio de alitas para terminar de cuajar una tarde de fin de semana. Hay muchas formas de preparar unas alitas e infinidad de salsas para acompañarlas. Puede freírlas, ponerlas a la plancha o asarlas en una parrilla.
Y si hablamos de las salsitas, pues las opciones van desde simple salsa picante, BBQ, teriyaki e incluso mezclas a base de miel y mostaza.
Ricardo Emilio Chamorro, del restaurante Woody’s Wings, explica que para preparar unas alistas solamente debe marinarlas con sazonador, un punto de ajo, leche líquida y pimienta. Lo que sí sugiere es que las deje marinando desde el día anterior.
El siguiente paso es ponerlas a freír en aceite bien caliente durante 8 ó 10 minutos. Pero recuerde que puede asarlas o ponerlas a la plancha.
EL MOMENTO DEL SABOR
Cualquiera pensaría que al salir del fuego las alitas están listas para comer. ¡Y realmente ya lo están!
Pero si su intención es sorprender a sus invitados y disfrutar de un exquisito sabor que las haga diferentes, aquí está el secreto que comparte Chamorro con nosotros.
Prepare la salsa. Una vez que las alitas estén cocinadas y todavía calientes, sumérjalas en la salsa o báñelas con ella, de manera que el sabor se adhiera a las alitas y al momento de comerlas haya una verdadera explosión en su boca.
A la hora de presentar su plato, ponga además bastones de apio, zanahoria o papa y una tacita con dep blue cheese (de queso azul), que puede prepararlo con un poco de queso crema mezclado con queso azul, mayonesa, un poco de jugo de limón y cebollín picado. Este dip puede usarlo para acompañar también una bandeja de vegetales crudos.
Procure tener sus alitas antes que comience el partido y prepare tantas para lograr saciar a sus invitados. Puede acompañarlas con un refresco, pero lo ideal para la ocasión es una cerveza bien fría, que mezclada con lo picante de las alitas, dejará un muy buen sabor de boca.
Y recuerde, el verdadero secreto de las alitas está en la salsa con la que las bañe.