El sector de la construcción de Nicaragua, uno de los más afectados por la crisis económica, espera volver a tener “un crecimiento real hasta en el segundo semestre” del 2010, para lo cual cifra sus esperanzas en la ejecución del Plan de Inversiones Públicas y de proyectos de la empresa privada, en especial de urbanizaciones de interés social.
Mario Zelaya, presidente de la Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC), indicó que el sector enfrentó en el 2008 un encarecimiento de los costos y una caída de las inversiones privadas, a lo que se sumó este año una reducción del crédito hipotecario producto de la crisis económica y financiera.
“Para el 2010 vamos a reiniciar el crecimiento. En el segundo semestre del año se puede dar una reactivación real de la construcción”, indicó en tono optimista Zelaya, al inaugurar ayer la Décima Feria de la Construcción (Fercon), que se extenderá durante este fin de semana en el centro comercial Galerías Santo Domingo, de Managua.
Este año la construcción ha registrado una caída de su actividad por el orden del 20 por ciento, lo que ha provocado la pérdida de entre 8 mil y 10 mil empleos en los proyectos formales. En promedio, el sector aporta al PIB cerca de 400 millones de dólares anuales, pero bajaría a 340 millones de dólares al término del año.
Zelaya cifra sus esperanzas de crecimiento de la actividad de la construcción el próximo año, en los planes de inversiones de entidades públicas como el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) y el Fondo de Mantenimiento Vial (Fomav) y, en menor medida, en el Ministerio de Salud (Minsa) y el Ministerio de Educación (Mined).
Además, en el potencial inicio de proyectos de viviendas de interés social, que tendrían beneficios de exoneraciones fiscales tras la entrada en vigencia en septiembre pasado de la Ley de Vivienda Digna.
Para el 2010, los fondos que el Gobierno destinará para gastos de capital, es decir en inversiones públicas, bajarán a 344.5 millones de dólares, es decir 30.9 millones de dólares menos con respecto al 2009, según precisa el economista Adolfo Acevedo.
Zelaya consideró que, una vez que la economía mundial tome la senda de la recuperación, “se retome el crecimiento de la actividad de la construcción en el país”.
“En este momento la matriz de la inversión está invertida. Normalmente el sector privado mantiene el 60 por ciento de las inversiones en construcción y el sector público el 40 por ciento. Por los efectos de la crisis y el aumento de los costos del año pasado, más la reducción del crédito este año, la participación del sector privado ha bajado al 40 por ciento”, precisó.
CEMENTO ESTABLE, PERO PODRÍA SUBIR
El director comercial de Cemex, Pablo Emilio Ballén, también se mostró optimista de que la construcción pueda recuperarse en el 2010.
Recordó que la Ley de Vivienda Digna exonera del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los materiales de construcción y otros para este tipo de obras.
Esto ayudaría, a su juicio, a la formulación y ejecución de proyectos que fomenten la construcción de casas modestas de entre 36 y 42 metros cuadrados.
Ballén indicó, en otro orden, que las ventas de la empresa venían registrando una caída del 20 por ciento, a tono con el bajón de la actividad de la construcción.
Sin embargo, aseguró que en los dos últimos meses las ventas “han dejado de caer, hemos visto un repunte lento”.
Añadió que el alza del 4.6 por ciento en la tarifa de energía eléctrica que empezó a aplicarse en septiembre pasado, elevó los costos de Cemex. Pero aseguró que las medidas de eficiencia a lo interno de la empresa han permitido no trasladar esa alza al valor del cemento.
“Los precios están estables por ahora. Sin embargo, si el valor de los insumos y los servicios como la energía vuelven a subir, va a ser inevitable que se tenga que hacer un aumento en los precios (del cemento) más adelante”, advirtió.
Cada bolsa de cemento se cotiza en promedio en 165 córdobas, aunque varía por los costos de transporte y el flete.