Los Leones vencieron 11-5 al Bóer en el primer juego de la temporada 2009-2010 de la Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional, mostrando ayer en Tipitapa una destructiva alineación, capaz de hacer daño a cualquiera a base de fuerza o agresividad.
Un jonrón de Eddy Talavera con las bases llenas en la novena entrada, coronó un operativo de siete anotaciones, que le permitió a los felinos respirar con tranquilidad, con todo y que el Bóer cerró con cuadrangulares de Yáder Hodgson y Jilton Calderón.
“No busqué el jonrón, por eso cuando la pelota pasó la barda lo celebré en grande”, dijo Talavera, quien empujó cinco carreras en el encuentro.
Durante cuatro episodios, la tribu tuvo el marcador a su favor, al anotar una carrera en el primer inning, aprovechando un error de Talavera, y una más en el segundo, impulsada con un infield hit de Renato Morales. Mientras tanto, el abridor Álvaro López ejercía un llamativo dominio, tirando para dos imparables y ninguna carrera.
Llámenlo coincidencia, otros dirán inspiración, pero lo cierto fue cuando la “barra bulliciosa” de León hizo su entrada al estadio en el quinto inning, subió el voltaje de los melenudos con su música y gritos.
León descontó en el quinto con el primer remolque de Talavera y empataron en el sexto con un cuadrangular del dominicano Agustín Séptimo.
Un golpe a Edgard López explotó a López y después de un out, el dominicano Luany Sánchez descargó un doblete que puso adelante 3-2 a León.
Los felinos se fueron más arriba en el séptimo con un hit empujador del gigante estadounidense Brian Nichols, quien además de pegarle con fortaleza a la pelota, también mostró hacer buen contacto y todo hace indicar que será una de las grandes atracciones del torneo.
“Trato de divertirme en cada juego y trabajo duro por darle lo mejor de mí a los fanáticos”, declaró el artillero de 6'5 de estatura y 240 libras de peso, que se define a sí mismo como un bateador de mucho poder.
Los Leones dieron el golpe final en el noveno con el racimo de siete carreras, cuatro de ellas ante Marlin Mejía, quien no sacó out, y tres frente a Juan José Espinoza, el que recibió el trancazo de Talavera, que puso el marcador 11-2.
El Bóer hizo ruido en la última bateada con el trancazo de Hodgson ante Wilder Rayo y otro de Jilton con uno a bordo frente a Guillermo Murillo. Para evitar frenar la rebelión, Jairo Pineda entró a sacar el out final del partido.
Rayo fue el ganador y antes que Hodgson lo estremeciera, había tirado cuatro episodios perfectos, en relevo del abridor Wilber Bucardo, quien caminó cuatro entradas. Perdió López.
“Estaba ansioso por volver a jugar después de una sanción de dos años. Creo que la clave de mi éxito fue que tenía la confianza de hacer un buen trabajo, pero me engolosiné. No debí lanzar el noveno”, reflexionó Rayo.