Los Angelinos de Los Ángeles vencieron 7-6 a los Yanquis de Nueva York, rescatados por el toque divino de Vladimir Guerrero y Kendry Morales, quienes evitaron la eliminación de su equipo y enviaron de regreso la serie al Yankee Stadium para el sexto juego de la serie de campeonato de la Liga Americana.
Los Yanquis anotaron todas sus carreras en el inicio del séptimo inning para darle vuelta al marcador, lo que muchos creyeron sería un golpe devastador para los Angelinos.
Sin embargo, Vladi y Morales volvieron a la carga como en el primer episodio, para contragolpear instantáneamente, devolviendo la sonrisa a los más de 45 fanáticos en el Angel Stadium, de Anaheim.
Los Angelinos anotaron cuatro carreras en la primera entrada, con un sencillo empujador de dos de Torii Hunter y cañonazos productores de una cada uno para Guerrero y Morales.
Esa ventaja fue protegida magistralmente por John Lackey, mientras que en la otra acerca, A.J. Burnett no volvía a permitir libertades.
Sin embargo, la historia dio un giro en el séptimo, con el gran despertar de los Mulos, encabezado por un doblete de tres carreras de Mark Teixeira saludando al relevista Darren Oliver, un sencillo de Hideki Matsui que empató el partido y un triple de Robinson Cano ante Kevin Jepsen que puso adelante a Nueva York 6-4.
Así que llegó la hora de que los Angelinos mostraran de qué material están construidos y en el propio cierre del séptimo, Jeff Mathis prendió la mecha con un imparable. Luego, con dos corredores a bordo, Bobby Abreu empujó una con una rola.
Phil Hughes entró y dio base Hunter y la mesa quedó preparada para que cohetes consecutivos de Vladimir y Kendry impulsaran las carreras que devolvieron la ventaja a los Angels, mientras Jered Weaver y Brian Fuentes controlaban a la artillería de los Yanquis en el cierre.
Jepsen fue el ganador y perdió Hughes, con rescate para Fuentes.