Al menos 30 jóvenes portadores del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), sufren discriminación por parte de algunos pobladores y han tenido que reunirse de noche, en algún lugar de la ciudad, para no ser vistos por amistades, familiares y otros, por temor a ser rechazados.
Lo anterior lo dio a conocer la representante latinoamericana de las mujeres que conviven con esta enfermedad, Arelys Cano, después de participar en un foro sobre salud reproductiva, violencia y VIH, en Bluefields, organizado por el Ministerio de Salud.
“Hay un buen grupo de jóvenes portadores de VIH en Bluefields, son alrededor de 30, ellos han tenido que reunirse casi a escondidas, de noche, para no ser vistos y así contar sus experiencias, son discriminados, sufren estigmas, en muchos de los casos ni sus familiares saben por lo que están pasando sus hijos, son maltratados verbalmente”, reveló Cano.
Dijo que las edades de las personas que conviven con VIH oscilan entre los 14 y los 24 años.
Recientemente las autoridades del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais) detectaron durante el presente año 12 nuevos casos, seis de los cuales se encuentran en la etapa sida.
500 NUEVOS CASOS
Cano agregó que durante el 2008 las autoridades que trabajan en el tema reportaron 300 casos, no obstante, en lo que va del año ya van más de 500 casos de VIH en el país.
“En el foro hablábamos que hay mucha discriminación, estigma aquí en Bluefields, a tal punto que los muchachos no se atreven a hablar públicamente porque todavía hay esa percepción. A la gente hace falta sensibilizarla”, propuso la también portadora de VIH.
Cano se reunió con estos jóvenes de Bluefields y compartieron historias de vida y testimonios, y la idea era ver cómo las instituciones pueden trabajar en beneficio de los afectados.
“Nosotros no pedimos la enfermedad, el estigma y la discriminación sólo sirven para ocultar la epidemia; una de las compañeras que es pública en Bluefields, su niña es rechazada en el colegio, no por los profesores, sino por los alumnos, padres y madres de familia, no la quieren ahí porque dicen que es la hija de la sidosa”, lamentó Cano.
Esta niña es de educación primaria y no está afectada por la enfermedad, según diversos exámenes que le han practicado.
Cano pidió a la población de Bluefields darle amor y cariño a las personas que conviven con el VIH, porque esta enfermedad llega a la casa sin darnos cuenta “y le da a cualquiera”.
“Hay que trabajar mucho el tema de la prevención, porque las estadísticas están marcando que los más afectados son mujeres y jóvenes, y eso es preocupante”, concluyó.