Ganar y perder
El Frente Sandinista obtuvo una victoria pírrica con este asunto de la reelección. Es más lo que pierde que lo que gana. En primer lugar, porque tendrán un candidato sin las credenciales legítimas que les daría la reelección conseguida a través de reformas constitucionales o, más aún, a través de un referendo, como hizo Hugo Chávez en su momento. En segundo lugar, porque obliga a la oposición a unirse por su propia supervivencia, y en tercero, que no se ha ponderado y probablemente no se haga manifiesto por ahora, lastima a los propios sandinistas que tienen aspiraciones legítimas de ser en algún momento “el candidato” y ahora tienen en Daniel Ortega un tapón que posiblemente sólo hasta que muera dará espacio a otro.
Ortega y Balaguer
¡Increíble! Ésta sería la sexta campaña electoral en la que participaría Daniel Ortega como candidato presidencial. Ningún Somoza compite con eso. Al paso que va hasta le podría quitar el récord al dominicano Joaquín Balaguer, quien fue presidente de su país en siete ocasiones y se postuló en nueve, la última de ellas inspirando más lástima que simpatías a la edad de 94 años y prácticamente ciego.
Plan armado
En teoría, todo está armado para que Ortega gobierne Nicaragua los próximos 30 años y pueda terminar sus días como Balaguer, según él mismo confesó en la entrevista con el periodista británico David Frost. “Mi madre vivió noventa y siete años. Y yo espero poder vivir el tiempo suficiente para contribuir a esta nueva etapa de desarrollo de la revolución”, dijo en esa ocasión. Una Corte que le limpia el camino de obstáculos y un Consejo Supremo Electoral que siempre lo va a ver ganar son suficiente “garantía de la victoria”. ¿O ustedes creen que el rechoncho y sonriente Roberto Rivas va a tener algún empacho en poner en los resultados la cantidad de votos que Daniel Ortega le pida? ¿Quién quita que así como le dieron 109 alcaldías en noviembre pasado, en las próximas elecciones le den 57 diputados para hacer todo lo que se le antoje? En teoría todo está montado, en teoría, dije. Que lleguemos a eso depende de nosotros.
Garrotazos
Después del fraude de noviembre 2008 y esta sentencia de la Corte, un tercer garrotazo de similar tamaño sería la reelección de Roberto Rivas. El acabose.
Nicaragua, Nicaragüita…
Lo que debemos entender es que ya no se trata de hacer y trabajar por la Nicaragua que queremos para los próximos días o los próximos años. El asunto toral es la Nicaragua que heredaremos a nuestros hijos y nietos, que debería estar por encima de las comodidades, empresas, carreras políticas e, incluso, por sobre nuestras propias vidas. No tenemos otro país más que éste.
“Me pega porque me quiere”
La postura del Cosep, diciendo que no hay que hacer nada que agrave la situación económica de Nicaragua, me parece la misma de la mujer vapuleada todos los días por su marido, que no pone la denuncia en la Policía para no perturbar la tranquilidad del hogar. “Cómo lo voy a echar preso si primero están los niños, y él es el que pone el dinero para la comida y si me pega, es porque me quiere”.
Candidaturas peligrosas
Ni Alemán ni Montealegre. Los dos dirigentes liberales de mayor peso deben percatarse de que los momentos actuales exigen que no se conviertan en factor de desunión y lo menos que pueden hacer es no insistir en mantener sus candidaturas a toda costa. Un personaje “tipo doña Violeta” es necesario en este momento para agrupar todo el descontento que ha acumulado Ortega.