El fallo relámpago con que la Sala Constitucional, compuesta sólo por magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) resolvió el lunes a favor de la petición del presidente Daniel Ortega para reelegirse en el 2011, superó a una oposición que lleva meses reuniéndose y negociando su unidad.
El Obispo de Estelí y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), Abelardo Mata, quien ha servido de intermediario en el diálogo más reciente entre las facciones liberales, lamentó ayer que ante el fallo de la Sala la unidad de la oposición aún sea una necesidad pendiente, que a su juicio “urge más que nunca”.
Mata comparó la urgencia y condiciones con la campaña de las elecciones de 1990, en las que Ortega fue derrotado y estimó que “en situaciones tan adversas se logró la Unión Nacional Opositora” y que lo que ahora falta es “recuperar la mentalidad de patria que se ha perdido”.
El Obispo pidió reflexionar y preguntó: “¿Qué futuro le espera a un país que quiere ser gobernado por los caprichos y antojos del señor Ortega?” Agregó que “las armas no son la solución”, pero espera que “naturalmente la gente debe movilizarse” contra el fallo que también favorece a los 109 alcaldes sandinistas.
Ayer por la mañana, el ex candidato presidencial y diputado de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), Eduardo Montealegre, y el ex presidente del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Arnoldo Alemán, se reunieron para acordar estrategias comunes para revertir la resolución de la Sala que, según ellos, puede hacerse desde la Asamblea, aunque prefirieron no revelar los procedimientos que tendrían que seguir.
Alemán, quien también promueve su candidatura presidencial y que todo el tiempo sonrió ante los periodistas, pidió al país que “no se preocupe”, pues, según él la oposición no se quedará de brazos cruzados.
Mientras, Montealegre confió en que la población se movilizará para protestar contra el fallo que permite la reelección presidencial de Ortega.
“LA DEMOCRACIA HAY QUE DEFENDERLA AHORA”
El ex candidato presidencial y coordinador político del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Edmundo Jarquín, también coincidió desde Chicago, EE.UU., en que “si ya era un imperativo que toda la oposición se unificara, ahora esto lo es con mayor razón”.
Según Jarquín, es fundamental que se entienda que “la democracia hay que defenderla ahora y no esperar al 2011”, pues estimó que la decisión de la Sala Constitucional, con el Consejo Supremo Electoral de “cómplice”, significa que “con Ortega de candidato menos aún que tengamos reglas democráticas claras en el 2011”.
Para Jarquín, “desde la oposición la mayor traición que se puede hacer a la democracia ahora es estar pensando en candidaturas del 2011 que no van a existir si no defendemos la democracia ahora”.
El diputado conservador destituido y vocero de la Coalición Democrática (CD), Alejandro Bolaños Davis, estimó también que la unidad de la oposición, tal como se logró para 1990, es urgente y pidió no trabajar en función de candidaturas, sino de fortalecer una unidad.
Sin embargo, Bolaños Davis acusó a Alemán de ser cómplice del fallo de la Corte, porque él estaría “pagando” la libertad que en enero le concedió otra Sala Constitucional compuesta sólo por magistrados liberales, e insistió en que la unidad no debe incluir a Alemán, aunque sí a miembros del PLC.
Mata por su parte dijo que los mecanismos para lograr la unidad y la agenda de trabajo común, para defender la democracia, deben definirse por consenso y consideró que el fallo “inconstitucional e ilegal” de la Sala “no da por sentada” la reelección presidencial de Ortega.