Por la sequía que se experimenta, pequeños y medianos productores de ganado en el municipio de El Viejo y Puerto Morazán, en Chinandega, esperan deshacerse de los animales, aún con precios irrisorios, antes que llegue el verano en pleno y éstos mueran de una vez en las fincas.
En la finca Santo Tomás, con una extensión de 26 manzanas, ubicada en la carretera a Cosigüina, el productor Numa Pompilio Somarriba posee 10 cabezas de ganado. Su hermano Ronald José lamentó ayer que hay varias reses flacas por la falta de pasto y asegura que no les conviene tenerlas.
PASTO ESCASEA
“Sin embargo hay vecinos con pocos terrenos y muy poco pasto, es crítico”, mencionó el campesino.
Teodoro Alberto López, originario de la comarca San Andrés y propietario de 120 cabezas de ganado, señaló que el invierno “ha sido malo” y con la escasez del pasto en 80 manzanas tienen dificultades con la pérdida del peso y baja producción lechera que comercializan en la ciudad de El Viejo.
En las fincas viejanas el promedio normal de producción lechera por vaca es de seis litros a diario, pero ahora se logran tres. “Se necesita el agua, sin agua no va a crecer el pasto de corte, en el verano se verán los problemas”, expresó el productor.
Mariana Pineda, pequeña productora de la comarca Petacaltepe, de El Viejo, ha notado que los pozos se están secando por la falta de lluvia. En su finca de 18 manzanas cultivó tres de pasto y le preocupa que no alcance un desarrollo óptimo para alimentar a sus 30 cabezas de ganado.
“Vamos a ver qué hacemos, está terrible esta situación porque no podemos perder, de eso pasamos la vida”, manifestó la señora.
Uriel Jiménez, de la comarca Palacio, en Puerto Morazán, buscaba una alternativa de riego, puesto que el agua de su pozo, que antes se encontraba a unas cinco varas de profundidad, ahora se encuentra a unos seis metros.