La Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) llamó ayer a todos los sectores a oponerse a la Ley Tributaria que introdujo ante el parlamento el Gobierno del sandinista Daniel Ortega, debido a un eventual proceso inflacionario que se daría con el incremento en varios impuestos.
De hecho, el diputado Eduardo Montealegre (BDN) no descartó un paro nacional como medida de presión.
“Si es necesario ir a un paro nacional para detener las pretensiones totalitarias y dictatoriales de Daniel Ortega, pues hay que hacerlo, no podemos permitir que este adefesio, esta ley de confiscación tributaria sea implementada”, indicó Montealegre.
Con la nueva Ley Tributaria, el Gobierno de Ortega pretende aumentar las recaudaciones en 90 millones de dólares aproximadamente.
Montealegre expresó que el Gobierno pretende cubrir el déficit fiscal cargando de impuestos a los nicaragüenses, en vez de revertir el fraude electoral de noviembre del 2008, el cual provocó el retiro de la cooperación internacional.
El Gobierno ha dicho que la reforma tributaria es una exigencia del Fondo Monetario Internacional (FMI), pero Montealegre rechazó tal alegato.
“Hago un llamado a los diputados de la Asamblea Nacional (...) que no se nos ocurra aprobar semejante barbaridad, que se rechace en su totalidad. Hacemos un llamado al Cosep (Consejo Superior de la Empresa Privada) y a las otras cámaras del sector privado, que éste no es momento de andar negociando ninguna reforma tributaria. El FMI no está requiriendo una nueva ley tributaria, lo que el FMI quiere que se cierre es el déficit y el déficit se cierra bajando el gasto burocrático y partidario, bajando el clientelismo político del FSLN”, dijo Montealegre.
Un ejemplo que dio la BDN para rechazar la nueva Ley Tributaria es la cuota fija que se busca imponer a los pequeños negocios.
En la actualidad la cuota fija mensual es de 500 córdobas (25 dólares), pero la iniciativa gubernamental propone elevarla a ocho mil córdobas (400 dólares).
“Lo que piensan recaudar con la cuota fija adicional que quieren implantar, es un poco menos de la plata que se han repartido las diferentes instituciones producto de los recursos que se recuperan al narcotráfico”, dio a conocer Montealegre y añadió que esos recursos deberían pasar directamente al presupuesto, para cubrir el amplio déficit.
ALN CONDICIONA SU VOTO
En tanto, la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) resolvió hoy que darán el “sí” a la Ley Tributaria sólo si se logra “un verdadero consenso”.
El presidente de ALN, Alejandro Mejía, expresó que la Ley Tributaria que impulsa Ortega quiere dejar a los nicaragüenses sin dinero. “Jamás nos prestaríamos a eso”, manifestó Mejía.
ALN juega un papel clave en la aprobación de la nueva Ley Tributaria, pues sin sus cuatro votos, el Gobierno no podría obtener el mínimo de 47 votos para ratificar una iniciativa de rango ordinario.