Fiscalía y Policía investigan posible megaestafa de empresa cuyos dueños ya se fueron del país
Marlon Antonio Estrada Benavides no podía creer ayer que lo había perdido todo. Vendió su vieja moto con la ilusión de obtener otra, a precio casi regalado y de mejor calidad, que le ofrecía la compañía Marca Móvil, con sólo entregarle 500 dólares.
Estrada, quien entregó los 500 dólares hace cuatro meses, se levantó este fin de semana pasado con la noticia de que Marca Móvil se fue del país sin entregarle su motocicleta.
Historias similares era común escucharlas ayer durante una fuerte protesta que protagonizaron unas 200 personas que exigían a la Policía una explicación, aunque los afectados podrían pasar los 3,000.
El Ministerio Público inició las investigaciones sobre una posible gran estafa cometida por Marca Móvil, que prometió a sus clientes motos y carros a cambio de 500 y 2,000 dólares, respectivamente. Los vehículos no fueron entregados y ahora la empresa “alzó vuelo”.
En las afueras de la casa matriz, ubicada en Carretera a Masaya, la desesperación e impotencia de los afectados eran evidentes, al ver barrida la compañía y que los dueños salieron del país la semana pasada.
Solamente un comunicado, donde informaban sobre el cierre sorpresivo de la compañía y prometían que regresarían el dinero a sus clientes, dejaron los dueños de la empresa de capital anónimo.
“Nuestra decisión causará enojo e inconvenientes a los clientes que aún no habían recibido un auto o una moto. A ellos dedicaremos nuestro esfuerzo principal”, reza el comunicado disponible en el portal electrónico de la empresa (www.marca-movil.com).
Pero la promesa de que regresarán para honrar sus cuentas pendientes con los clientes no calmó la desesperación de los afectados, quienes intentaron ayer desde horas tempranas quebrar el vidrio que protege la parte delantera de la empresa.
Por tal razón, la Fiscalía junto con el Departamento de Investigaciones Económicas de la Policía Nacional se presentaron a la oficina para recoger la poca información que dejaron los propietarios de la empresa, que se había instalado en Nicaragua hace apenas seis meses.
El negocio de Marca Móvil consistía en entregar a las personas un vehículo marca Suzuki Alto por un valor de 2,000 dólares. Este automóvil actualmente está valorado en el país en 9,300 dólares, según fuentes del sector automotriz.
La compañía, cuya casa matriz supuestamente está en Canadá, entregaría el vehículo a cambio de que el cliente portara por dos años la publicidad de una marca determinada.
El carro o motocicleta eran entregados al cliente en un plazo de 180 días, es decir, seis meses después de firmado el contrato.
En seis meses de haber iniciado operaciones, esta empresa ya tenía otras tres sucursales en León, Chinandega y Estelí, donde se presume que hay más afectados.
FISCALÍA Y POLICÍA RASTREAN POSIBLE MEGAESTAFA
El fiscal y director de la Unidad Anticorrupción y Crimen Organizado del Ministerio Público, Javier Morazán, señaló que decidieron abrir las investigaciones contra la empresa “en virtud de las constantes quejas de incumplimientos (que ha denunciado) la población”.
“Hemos visto que ningún gerente ha venido a dar la cara a darnos las explicaciones para las verificaciones que venimos a hacer, por lo tanto hemos optado con la Policía ocupar todos los bienes y documentos para hacer un análisis económico y legal para determinar si hay responsabilidad penal o no de los socios y las personas que están involucradas en esta actividad”, enfatizó Morazán tras realizar una exhaustiva pesquisa en las oficinas de la empresa.
EMPRESA CONTABA CON EL AVAL
La compañía está legalmente constituida, es decir que cuenta con el aval de las entidades estatales, entre ellas la Dirección General de Ingresos, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), la Alcaldía de Managua, entre otras. Los documentos de su constitución legal fueron ocupados ayer por la Fiscalía, quien señaló que no encontró el CPU de la computadora que contiene la información de los clientes.
“Lo que queremos verificar es la legalidad en su actuación, la legalidad en su contrato, la legalidad en todos sus giros”, reiteró.
Morazán dijo que en la empresa se ocupó documentos de contratación de unas 3,200 personas, de las cuales está por determinarse a cuántas de éstas se les había entregado el automotor o motocicleta.
En la oficina, que quedó visiblemente barrida por los propietarios de la misma, solamente se encontró a un ejecutivo de ventas identificado como Salvador Bendaña Martínez, quien dijo a las autoridades que solamente había unos 100 contratos pendientes, pese a que afuera unas 200 personas protestaban.
Durante la pesquisa, supuestamente uno de los propietarios del negocio, identificado como Jorge Tirado Chávez, habló vía telefónica, desde Canadá, con la Policía Nacional, a quien le dijo que iba a mandar hoy a un representante a Nicaragua para saldar las cuentas pendientes.
Según el fiscal, el dueño del negocio denunció que no podía venir a Nicaragua porque lo habían amenazado de muerte.
“No fue una entrevista muy larga con él, porque fue una llamada muy rápida que él hizo a la Policía”, describió.
OCUPAN POCOS BIENES
La Policía ocupó ayer las sillas y escritorios de la empresa y los pocos documentos dejados por los directivos.
Aunque el fiscal Morazán dijo que esperarían concluir las investigaciones, expresó su temor por una posible estafa cometida contra los afectados.
“Si nosotros logramos determinar que hubo engaño en estas contrataciones para conseguir que la población dispusiera de su dinero a favor de esta empresa a cambio de un servicio que en definitiva nunca se recibió, entonces, si encontramos los elementos constitutivos en este caso de estafa, acusaríamos por estafa”, precisó.
Morazán reconoció que si los propietarios no regresan al país, el proceso penal se quedaría estancado, aunque la acusación pase a los juzgados.
Tal fue la maniobra de los dueños de Marca Móvil que antes de irse del país nombraron a la cajera, Aura Montalván, como vicegerente de la empresa. Incluso los afectados denunciaron que semanalmente veían cambio en el personal de la empresa.
El fiscal recordó que el Ministerio Público registra dos casos similares a Marca Móvil, donde sí se comprobó el delito de estafa.
El primero se trató de la estafa cometida por la compañía Agave Azul Nicaragua, donde fueron afectadas unas 2,500 personas, quienes vendieron sus propiedades y bienes con la esperanza de multiplicar su dinero mediante la obtención de acciones en la empresa.
También se dio el caso de la estafa Aeronic, cuyo juicio se realizará esta semana.
Los afectados demandaron al Gobierno mayores medidas de seguridad para evitar que al país lleguen empresas que se dediquen a la estafa.