Una misión de las Naciones Unidas llegó ayer a Honduras para investigar las violaciones a los derechos humanos que se han registrado tras el golpe de Estado al presidente Manuel Zelaya, el 28 de junio pasado.
Una fuente diplomática en Tegucigalpa indicó escuetamente a ACAN-EFE que los enviados del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos la integran Liliana Valiña y Roberto Desogus.
Agregó que Valiña y Desogus permanecerán en el país hasta el 7 de noviembre próximo y que, en principio, “no tienen previsto dar declaraciones a la prensa”.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos anunció el pasado viernes sobre el envío de una misión a Honduras para investigar las violaciones a los derechos fundamentales, perpetradas desde el golpe de Estado contra Zelaya, quien permanece desde el 21 de septiembre pasado en la Embajada de Brasil.
Los representantes de la ONU recopilarán la información necesaria para preparar un informe especial solicitado por el Consejo de Derechos Humanos (CDH), indicó en un comunicado la alta comisionada Navi Pillay.
El pasado 1 de octubre el CDH adoptó una resolución, en la que pedía a Pillay un informe exhaustivo sobre los abusos a los derechos humanos desde que ocurrió el golpe de Estado, a finales de junio.
Organismos de derechos humanos del país centroamericano y el Frente Nacional de Resistencia contra el golpe de Estado han denunciado múltiples violaciones a los derechos humanos desde que Zelaya fue derrocado y sustituido por Roberto Micheletti, por decisión del Parlamento.
El régimen interino alega que la separación de Zelaya no fue un golpe de Estado, sino una “sustitución constitucional”.