Un centenar de jóvenes pandilleros de los repartos Carlos Fonseca y Colonia Ayapal, en Chinandega, firmaron la paz y entregaron las armas hechizas con las que se enfrentaban entre ellos y sembraban terror en sus barrios.
La desmovilización se dio el viernes por la tarde, con la presencia de del jefe de Seguridad Pública, comisionado Fernando Escobar, los líderes de ambos barrios, padres de familia y jefes policiales de sectores. El acto se registró en la cancha de la Colonia Ayapal.
La actividad culminó con piñata y refrescos.
Vilma rosa Guevara, habitante del reparto Carlos Fonseca, dijo que espera el apoyo de la municipalidad e instituciones gubernamentales para que les consigan becas y empleos a su nieto y al resto de jóvenes.
Camilo Soza, de la Colonia Ayapal, dijo que durante los pleitos entre ambas bandas se registraban disparos con armas hechizas y pedradas.
“El Señor quiera que ya no ocurran más peleas porque aquí pagamos todos”, dijo Soza.
Uno de los jovencitos desarmados dijo que en la zona había consumo de marihuana, pegamento y gasolina, lo que provocaba riñas frecuentes.
Sebastián Berríos Guevara, de la Colonia Ayapal, a sus 22 años registra 79 detenciones. Ahora es padre de un bebé y reflexiona sobre el cambio en su estilo de vida. “Reconozco que he sido vago desde mi infancia”, dijo tras entregar su arma hechiza.
José Vicente Lagos, del reparto Carlos Fonseca, dijo que era importante estrechar la mano de sus vecinos, “porque no somos animales para estarnos matando”.
DEMANDAN EMPLEOS Y ESTUDIOS
El comisionado Fernando Escobar pidió la ayuda inmediata de instituciones, Alcaldía, empresarios y fundaciones para que los jóvenes se desarrollen con un empleo digno y continúen sus estudios.
“Los muchachos van a reforestar, limpiar el barrio y escuelas cercanas. Realizarán kermeses para recaudar fondos y actividades deportivas como boxeo y baloncesto”, dijo.
Agregó que las armas serán destruidas.