Vicente Padilla ha exhibido una explosiva bola rápida en los playoffs de las Grandes Ligas, que lo está haciendo lucir tan fiero y autoritario como si se tratara de un legítimo brazo número uno de cualquier staff.
En realidad, Padilla siempre ha tenido el material para ser un número uno, pero ha llevado una carrera que en este punto deja la sensación de que pudo haber hecho más.
Por suerte, con 32 años de edad, aún está a tiempo para saltar a la grandeza. La ovación que recibió el viernes, de parte de 56 mil fanáticos en Dodger Stadium, fue descrita por el nica como uno de los momentos más especiales de su carrera, e incluso los bateadores de los Filis lo elogiaron sin parar.
“Padilla estuvo salvaje. A medida que avanzó el partido se puso más fuerte. Cuando él está bien, eso es lo que sabe hacer”, dijo Jimmy Rollins, quien desde la época del chinandegano en Filadelfia ha sido un fiel creyente en el talento del nica.
“Estaba lanzando una recta de cuatro costuras, un sinker y el cutter”, explicó el patrullero Jason Werth, quien se ponchó dos veces y la única vez que le tocó la bola a Padilla fue para batear para doble play. “Estaba tirando entre 92 y 97 millas y a cualquier velocidad ponía strike”, señaló a Marcus Haynes, del Phildelphia Daily News.
“Ahora tira un buen slider y lo sabe utilizar a ambos lados del plato”, dijo Carlos Ruiz, quien fue receptor de Padilla en las Menores.
El chinandegano ha mostrado una variedad de pitcheos, que incluye sinker, slider, cutter, cambio y curvas a diferentes velocidades, tan bajas como 60 millas. Sin embargo, es su feroz bola rápida con localización lo que lo tiene transformado en un “as”.
La serie entre Dodgers y Filis está empatada a un triunfo por bando, y el tercer encuentro es hoy en Filadelfia a las 6:07 p.m.
Hiroki Kuroda va por Los Ángeles, frente a Cliff Lee.
Padilla volvería a lanzar hasta en el sexto juego, el próximo viernes en Los Ángeles.