El diputado sandinista y secretario general del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), Gustavo Porras, anunció que los sindicatos que forman esa organización asumirán la lucha contra la corrupción al convertirse en “controladores y fiscalizadores” del cumplimiento de la ejecución presupuestaria y las medidas de austeridad, en las instituciones del Estado.
Porras reconoció que en los treinta meses que lleva el gobierno del sandinista Daniel Ortega han despedido a “algunos” empleados públicos, porque se desaparecen por tres días por “andar bebiendo”, o porque “han metido la mano (robas)”.
Porras explicó que el FNT prepara una serie de coordinaciones con sus sindicatos para realizar, a partir de noviembre, el papel de auditores sociales, función con que pretenden “asumir la lucha contra la corrupción” que los actuales funcionarios heredaron de gobiernos anteriores.
Dijo desconocer las críticas de algunos líderes de organizaciones afiliadas al FNT y afirmó que en la nueva función de vigilantes participarán “todos los sindicatos de izquierda”.
Aseguró que los de derecha son los que asumen “un papel de subordinados de la empresa privada”
“Vamos a asumir el papel de cuidar los dineros del pueblo y vamos a asumir el papel de cuidar, de llevar adelante la lucha que hemos dicho, la lucha contra el sistema neoliberal”, afirmó Porras ayer.
Según el dirigente sandinista, los sindicatos están obligados a “controlar y vigilar la ejecución presupuestaria, los gastos adecuados y el seguimiento a las medidas de austeridad”, para velar por el cumplimiento de los derechos de los trabajadores.
SE CONTRADICE
Además, en una clara demostración que acepta sólo lo que le conviene, Porras negó que los empleados públicos despedidos sean 11 mil 702, tal como denunció a inicios de esta semana la Federación Democrática de Trabajadores del Servicio Público (Fedetrasep), lo que fue avalado por la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).
Sin embargo, Porras admitió el despido de 600 empleados del Ministerio de Salud (Minsa), tal como denunció Fedetrasep.
Un Porras ofuscado dijo al respecto: “Pero 600 de 28 mil. Hay que felicitar a los trabajadores de la Salud porque son cumplidos, porque sólo 600 (despedidos) de 28 mil; ahí tenés pues, pero no te dejés tragar esa píldora de Carmona (Marcos Carmona, secretario general de la CPDH). Carmona es el que está con eso, fijate vos. No le creás a Carmona”.
Según Porras, a quienes han despedido es porque han cometido faltas que no pueden ser perdonadas. “Si no llegás a trabajar por tres días por andar de bebedor te tienen que correr; ni modo que te la perdonen y todavía te den una cimarrona”, alegó Porras.
Cuando se le consultó si todos los despedidos “andaban de bebedores”, dijo que no, que a otros los han corrido por haber “metido la mano” y a “otros ha sido por irresponsables”, pero evitó dar detalles.