Asumiendo una actitud irresponsable amenazante, el Ministerio de Salud (Minsa) acusó al periodista de LA PRENSA Roberto Pérez Solís de manipular mal intencionadamente la exposición de Edmundo Sánchez, director de Vigilancia de la Salud, referida a cómo esta instancia se descuidó en la vigilancia y control del dengue, el que actualmente se encuentra desbordado, alcanzando los mil 107 afectados, y ha causado ocho muertes.
El Minsa orientó a su directora de Relaciones Públicas, Vilma Areas Morales, que enviara un comunicado a este Diario “exigiendo” que se “aclare” la supuesta manipulación que según ellos hizo el periodista, quien está asignado a la cobertura de las fuentes vinculadas a la salud pública, y exigen una retracción de la nota publicada en la portada de ayer, cuyo titular reza “Minsa descuidó vigilancia del dengue”.
El Jefe de Redacción de LA PRENSA, Eduardo Enríquez, dijo que este Diario no se retractará porque es el Minsa el que miente pues lo que se publicó son las declaraciones del funcionario y están grabadas.
“El Ministerio de Salud denuncia ante el pueblo de Nicaragua que el Diario LA PRENSA una vez más ha manipulado los hechos e informaciones que el Minsa brinda. LA PRENSA publicó en su edición de hoy viernes 16 de octubre una malintencionada y mentirosa interpretación sobre la exposición del doctor Edmundo Sánchez, director de Vigilancia de la Salud, durante el encuentro de este jueves (pasado) entre el Minsa y los médicos del sector privado, para tratar el tema del dengue y sus efectos en la salud de la población”, cita el comunicado en su primer párrafo.
“Queremos dejar claro ante la opinión pública nacional que el doctor Edmundo Sánchez NO (sic) ha expresado lo escrito por el periodista de LA PRENSA, quien ingresó furtivamente al salón del encuentro identificándose ante el cuerpo de seguridad como enviado de Radio La Primerísima”, añade.
LO QUE DIJO PERO AHORA DICEN QUE NO DIJO
La frase que asegura el Minsa no dijo el doctor Sánchez cita: “Tanto en los servicios públicos (de salud), y pensamos que en los servicios privados, no estábamos realizando un ejercicio de observación y de sospecha que teníamos en el país de la presencia del (brote) de dengue”.
Incluso el mismo funcionario reconoció que esta situación se debió a que los agentes del sistema de salud del país estaban enfocados en responder al brote de influenza humana.
“Recuerden que estábamos con la epidemia y seguimos con la epidemia de influenza, nos parece que nos particularizamos y pensamos sólo en la influenza”, añadió Sánchez.
El Minsa advierte que se reserva el derecho de demandar al periodista Pérez Solís y a LAPRENSA ante las autoridades judiciales, si el Diario no se retracta de lo publicado.
El comunicado detalla una serie de acciones que ha hecho el Minsa para detener el avance del dengue, para supuestamente probar que sí hubo vigilancia de la epidemia.
“Señores del Diario LA PRENSA, si eso no es prevención y control de las enfermedades, para ustedes ¿qué significan todas estas acciones que se traducen en el laborioso trabajo de miles de nicaragüenses que sí están preocupados por la salud del pueblo? ¿Creen que si el Ministerio de Salud se hubiera cruzado de brazos, la agresividad con que se presentó el dengue este año sólo hubiese cobrado (la vida) de ocho niños en Nicaragua?”, señala el comunicado.
MINSA MIENTE Y OBSTACULIZA TRABAJO PERIODÍSTICO
El comunicado del Minsa es en realidad una burda mentira echada a andar por la propaganda del Gobierno del presidente Daniel Ortega al verse descubierto por las indagaciones del periodista Pérez Solís sobre las fallas de la institución en la vigilancia del dengue.
Las citas del doctor Sánchez fueron dichas por él y están grabadas.
El periodista Roberto Pérez Solís dijo que grabó la intervención del doctor Sánchez y de ésta extrajo las confesiones del funcionario que ahora el Minsa quiere negar.
“Desde hace como tres meses el Minsa ya no envía a LA PRENSA invitaciones a sus actividades, ni por fax ni por correo electrónico, ni nada. Para poder cubrir las actividades del Minsa tengo que enterarme por medio de mis fuentes, ya que de forma oficial el ministerio no me avisa”, relató Pérez.
Igual que la mayor parte de las instituciones gubernamentales del país cuando atraviesan alguna crisis, el Minsa evita a los medios de comunicación independientes y sólo invita a sus actividades a la propaganda oficial o medios afines que mantienen una actitud sumisa en la cobertura del Gobierno.
MÁS MENTIRAS
Otra mentira que cita el comunicado del Minsa es que el periodista Pérez Solís se identificó como trabajador de la oficialista Radio La Primerísima para poder ingresar al evento, el cual se llevó a cabo en un auditorio de la sede central de ese ministerio, mejor conocida como el edificio Conchita Palacios.
“Dado que ellos estaban hasta el fondo del auditorio, entonces yo no entré por el portón principal, sino por otra entrada aledaña. Cuando la seguridad me pregunta, yo les digo que soy periodista y que iba a cubrir la actividad. En ningún momento he dicho que soy periodista de La Primerísima para entrar”, contó Pérez.
TIENEN “ALERGIA”. LES PROHÍBEN HABLAR CON LOS PERIODISTAS DE LA PRENSA
El periodista relató lo difícil que es dar cobertura a una institución tan trascendental como el Minsa, que mantiene una actitud totalitaria y excluyente hacia este Diario debido a la cobertura plena que brinda a esta institución.
“Es complicado cuando vos llegás a una actividad del Minsa, de la cual vos sabés que se está llevando a cabo y te identificás como periodista de LA PRENSA. Entonces te dicen que no hay ninguna actividad. Sí, cuando yo entré a la actividad (del dengue) se sorprendieron de verme allí, pero ninguno habló conmigo, porque tienen prohibido hablarme”, comentó el periodista.
“Como nadie quiere hablar conmigo, entonces yo coloqué mi grabadora para grabar la exposición del doctor Sánchez y me dispuse a hacer fotos del evento. Todo lo que él mencionó sobre la situación del dengue está grabado”, continuó Pérez.
Uno de los actos totalitarios y excluyentes recientes más graves del Minsa y el mismo Gobierno central fue cuando se decretó que toda la estrategia de contención e información general sobre la epidemia de influenza humana iba a ser canalizada por los medios de propaganda oficial, principalmente por el oficialista Canal 4, propiedad de la familia presidencial.
Esto es una práctica ya establecida como “normal” por la primera dama y coordinadora de la Secretaría de Comunicación, Rosario Murillo, quien tiene como uno de sus ejes evitar a los medios independientes para no ser cuestionados por sus fallas, abusos o errores.
SÓLO FLORES QUIEREN
“Lo que sucede es que al Minsa no le gusta cuando le decís o le demostrás que está haciendo las cosas mal. Ahí radica todo el problema. Sólo quieren que les vivás echando flores”, mencionó Pérez Solís.
El periodista estima que la amenaza de demandarlo no tienen ningún fundamento, lo que busca es intimidarlo y coartar la libertad de expresión que con mucha dificultad se sostiene en el país.
“Es una actitud totalmente coercitiva. Si el funcionario en sus declaraciones cometió el error de decir eso, pues eso no es mi culpa. Pero está grabado. Eso es lo que les molesta. Ahí (en el Minsa) hay una orden para que (los funcionarios de distintos niveles) no den declaraciones a LA PRENSA, o a los medios de prensa que no son los de ellos”, sostuvo el periodista Pérez al comentar este nuevo atropello al periodismo.