Si el Gobierno decide continuar las consultas a la llamada iniciativa de Ley de Concertación Tributaria, que entró al parlamento con trámite ordinario a través de la Asamblea Nacional, difícilmente será aprobada por este poder del Estado antes de enero, afirmó el experto en temas fiscales René Vallecillo, quien prevé un duro golpe para los sectores productivos con la reforma.
“Será una tarea titánica. No es de dos ni de tres meses, sino que serán jornadas extraordinarias de mucho análisis técnico, económico, jurídico y administrativo. En dos meses lo veo casi imposible”, dijo Vallecillo.
Por su parte, el diputado del PLC, Wilfredo Navarro, señaló que difícilmente el parlamento aprobará este proyecto de ley, dado que la prioridad en estos meses es discutir el presupuesto del próximo año.
“Hay un acuerdo de las bancadas para que se realice verdaderamente la concertación. No creo que aquí en la Asamblea se apruebe (la reforma), ya que está modificando todo el sistema fiscal, y para ello tenemos que tomarnos todo el tiempo”, afirmó Navarro.
No obstante, agregó que existe la posibilidad de que el Frente Sandinista y sus aliados aprueben dicha ley.
“No creo que pueda darse una aprobación de la ley antes que termine el período legislativo (diciembre), salvo que por los acuerdos que tiene (el FSLN) con la ALN, vuelvan a hacer lo mismo de la reforma al presupuesto”, indicó Navarro.
El artículo 399 de la ley dice que la misma “entrará en vigencia a partir del primero de enero del 2010, independiente de su publicación previa en La Gaceta”.
Por otro lado, Vallecillo destacó que el proyecto presentado por el Gobierno es el mismo que ya había presentado en agosto, con algunas variantes, y sostiene que “no vemos la ampliación de la base tributaria, todas las recomendaciones para ampliar la base a casinos ilegales, turismo, mercados informales, no hay una verdadera medida que vaya en pro de que se amplíe la base tributaria”.
Según el diputado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Wilfredo Navarro, primer secretario de la Asamblea, el Gobierno hizo pocos cambios a la propuesta y no incluyó todos los planteamientos del sector privado, quien ha asegurado en diferentes ocasiones que no apoyará la reforma tal y como se les presentó. “El Gobierno sólo incluyó lo que le pareció que debía incluir”.
Por otro lado, aclaró que no se trata una reforma, sino de una nueva ley que cambia todas las reglas del juego tributario.
Esto se corrobora en el artículo 299 de las derogaciones el cual deroga la Ley de Equidad Fiscal, Ley 453.
GOLPE BAJO AL SECTOR AGROPECUARIO
El Gobierno en la nueva propuesta de reforma tributaria hizo cambios en la tributación propuesta para el sector agropecuario, ya que amplia la cobertura de la tributación a todas las transacciones del sector.
“No hablamos de bolsas agropecuarias, sino que hablamos de que los pequeños y medianos productores (independientemente de) su producción en cualquier mercado, tendrían una retención del 2 por ciento para bienes primarios y del 2.5 por ciento para los demás bienes”, explicó el ministro de Hacienda y Crédito Público Alberto Guevara.
En este sentido, René Vallecillo sostiene que esta iniciativa no incentivará al sector.
“Lo ponen como cualquier mercado, las bolsas no tendrá un incentivo para hacer que los productores se formalicen en la bolsa. No tomó en cuenta la recomendaciones de buscar la manera de ampliar los productos que transan en bolsa. Se estima que solo 40 por ciento de la producción pasa por bolsa el resto no lo hace”, señala Vallecillo.
El diputado Wilfredo Navarro aseguró que el incremento para las operaciones en las bolsas agropecuarias no es que se reducen, sino que lo difieren en el tiempo, es decir, no cobrarán el cinco por ciento el próximo año, sino que cobrarán la mitad en el 2010 y la otra mitad en el 2011.
EMPRESA PRIVADA GOLPEADA
La reforma también deja intacta la intención de establecer un impuesto del 2.5 por ciento de los ingresos brutos de todas las empresas.
Según el artículo 118, relacionado con el Impuesto Pago Mínimo, éste deberá pagarse a partir del primero de enero del 2010 (el 2 por ciento) y en el 2011 se incrementa al 2.5 por ciento, según el proyecto.
El artículo 114 señala: “Créase el Impuesto Pago Mínimo (IPM) que se determinará a partir de las rentas y de los activos”.
Este impuesto será un duro golpe para las empresas de baja rentabilidad, sostiene René Vallecillo. Si la empresa sólo alcanza por ejemplo el punto de equilibrio, con el impuesto tendrá pérdidas.
Hay sectores como es el caso de los supermercados, cuyo margen de ganancia es bajo que podrían incluso quebrar si este impuesto es implementado.
Por otro lado, tanto economistas como diputados coinciden en señalar que esta reforma llega en el peor momento, cuando la economía está por cerrar un año en negativo.
El economista Alejandro Aráuz expresó su escepticismo del éxito de las reformas.
“El Gobierno se impone como única alternativa posible, con la reforma tributaria, tratar de salvar su política social, desarrollando una reforma tributaria en un contexto social depresivo y con una economía que funciona muy por debajo de su capacidad potencial por la crisis”, destaca el economista en su Boletín Económico Eco-Visión, de septiembre 2009.