El terror invadió a pobladores del sector sur del reparto Julio César Tinoco con el fuerte olor a gasolina seguido de las llamas que calcinaron la vivienda de María Inés Reyes Lezama, en aparente venganza de un grupo de jóvenes por la muerte de Marvin José Arteaga, de 21 años, la madrugada del pasado domingo.
Peritos de Auxilio Judicial investigaban junto a los bomberos voluntarios las causas del incendio, ocurrido la medianoche de ayer en la vivienda que fue desocupada desde el lunes.
Según los vecinos, a los habitantes de la casa les anunciaron que serían quemados vivos.
La casa de bloques, madera y zinc fue blanco porque ahí habitaba un joven conocido como Léster, supuesto participante de la riña tumultuaria en el grupo que, según las investigaciones, mató a Arteaga con esquirlas de escopeta hechiza.
Bomberos voluntarios y federados hallaron evidencias del uso de combustible para incendiar la vivienda; ahí se calcinaron enseres, cocina de gas y dos camas.
Hay denuncia de Claudia Lisseth Romero, vecina de la casa incendiada, en la que expresa que personas desconocidas aparentemente del mismo sector causaron el incendio.
Se supone que el incendio fue en venganza por el homicidio del domingo, generado por rencillas, informó el subcomisionado Luis García, jefe de Auxilio Judicial.
DOS DETENIDOS POR HOMICIDIO
En las celdas preventivas de esta localidad se encuentran los jóvenes primos José Miguel Gómez Morales (alias “El Maduro”), acusado por el delito de lesiones y Álvaro José Gómez Caballero, señalado de disparar al joven Arteaga, quien fue sepultado el pasado lunes. Los dos detenidos pertenecen al grupo “Los Parqueños”.
“Esos pleitos son viejos, no tenemos jefe ni control de los padres; la madrugada del domingo robamos la escopeta hechiza al que falleció porque había llegado a apedrear la casa”, expresó con soltura Gómez Caballero, alias “El Chapatín”.
POBLADORES TEMEROSOS
Varios de los pobladores decidieron no comentar el hecho por la tensión en que se mantienen y dicho temor se manifiesta en el cartelón de un vecino que puso en venta su casa.
“No se soporta la delincuencia, aquí es exagerada, el problema radica en que los adultos apoyan a estos muchachos, los jóvenes no son corregidos”, dijo el señor Pedro Salinas, quien ayer trasladó al sicólogo a su hija adolescente porque no logra conciliar el sueño.
Salinas lamentó que sus dos hijos, José y Darwin, resultaron baleados cuando auxiliaban al herido del pasado domingo al caer abatido frente a la ahora casa calcinada.
El comisionado Fernando Escobar, jefe de Seguridad Pública, manifestó que 17 sectores de la ciudad de Chinandega son priorizados con charlas y asistencia de la Policía por la presencia de grupos en riesgo, los conflictivos son los repartos Julio César Tinoco, José Benito Centeno y Colonia Ayapal.