Después de reconocer hace dos días que se encontraba enferma por someterse a un tratamiento de belleza en una clínica estética en Ciudad de México, la cantante mexicana Alejandra Guzmán salió ayer del quirófano donde pudieron controlar una infección en el área de glúteos y espalda, causada por dicho tratamiento.
“El médico a cargo de la operación se mostró optimista tras retirar los agentes nocivos que afectaron la salud de la cantante e indicó que su paciente ingresará a la cámara hiperbárica, para favorecer el proceso de cicatrización”, publicó ayer el sitio web esmas.com.
En declaraciones difundidas el pasado miércoles por Televisa Espectáculos, la artista confirmó que Blanca Isabel Valentina Albornoz Peña, propietaria de la empresa Valentina Medicina Estética, le inyectó “cemento para los huesos” en la parte baja de la espalda, lo que le produjo una infección grave y una fibromatosis.
Guzmán dijo que desde que se aplicó el tratamiento sentía un dolor en la espalda. En Miami los médicos “se dieron cuenta de que era una infección muy grande (...), una fibromatosis que tiene necrosis en la grasa”, lo que pudo ser muy peligroso porque el riesgo que hubo de que afectara “al cerebro o a los nervios, y yo me puedo quedar o tonta o paralítica”, señaló la artista.
FUERA DE PELIGRO
Según esmas.com, el doctor López Infante y un equipo de cuatro médicos retiraron la sustancia desconocida, que abarcó ambos glúteos y el coxis. La actriz Silvia Pinal y el cantante Enrique Guzmán, padres de la artista, se encontraban ayer en el hospital y dijeron estar agradecidos por la recuperación de su hija.
Enrique Guzmán había declarado para Televisa que había firmado un papel autorizando que su hija fuera operada. Reconoció que la intervención era “peligrosa” y que tenía como objetivo “ver hasta dónde está lastimada su musculatura, sus músculos, sus glúteos y tratarán de sacar lo más posible” de la sustancia que le fue inyectada y que “se convirtió en plástico”.
CLÍNICA CON DEMANDAS
La Fiscalía de Ciudad de México detuvo esta semana por denuncias de lesiones y violación sexual a Albornoz Peña, propietaria de tres clínicas cosméticas.
Dos mujeres denunciaron la semana pasada a la sospechosa ante la Fiscalía: una aseguró que fue violada por uno de los empleados y la otra que resultó lesionada tras someterse a un tratamiento contra el envejecimiento.
Además, otros dos testigos denunciaron que esos centros estéticos ofrecen medicamentos sin contar con una licencia para ello y que algunos tratamientos son de contrabando o falsificaciones.
“Ninguna de las denunciantes es Alejandra Guzmán”, precisaron la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).
Adicionalmente, la conductora de televisión Gaby Ramírez denunció también a la dueña de Valentina Medicina Estética, ya que asegura que en 2001 fue víctima de un tratamiento estético que le dejó “bolas en los glúteos”, cuando le inyectaron una sustancia plástica, “con la que se hacen las prótesis y las cajas de los discos compactos”.