Deportivamente Costa Rica vive uno de los momentos más difíciles de los últimos años, a juzgar por las caras largas que muchos tienen desde anoche cuando su Selección mayor de Futbol, empató 2-2 contra Estados Unidos y no logró un boleto directo a la Copa del Mundo Sudáfrica.
Costa Rica acumuló 16 puntos junto con Honduras, pero por diferencia de goles quedó en cuarto lugar y disputarán el boleto mediante el repechaje contra Uruguay.
El primer partido será en Costa Rica el 14 de noviembre y el segundo en Uruguay el 18 del mismo mes.
Para los ticos el final de la hexagonal de la Concacaf no pudo ser más agónico. Cuando faltaba menos de un minuto todo era algarabía y la afición se disponía a celebrar. Costa Rica ganaba 2-1 en Washington, D. C. y con ello lograba su tercera clasificación consecutiva a un mundial y la cuarto en su historia.
La afición estaba sobre las principales avenidas vistiendo la camiseta roja y azul de la selección, en los bares y restaurantes se consumía más licor, había gritos, algarabías y muy probablemente el gobierno hubiese dado asueto el día de hoy por la euforia deportiva.
Pero cuando faltaban 20 segundos para el pitazo final la historia cambió. Al minuto 94 el estadounidense Jonathan Bornstein, cabeceó un tiro de esquina que estremeció las redes que defendía el portero tico Keylor Navas.
El 2-2 contra Estados Unidos y el triunfo 1-0 de Honduras contra El Salvador, clasificó a los catrachos porque tenía 6 goles a favor. Costa Rica tenía cero goles en contra y cero a favor. De inmediato, el llanto de los jugadores ticos en Washington fue evidente.
Costa Rica enmudeció y por supuesto lloró. Está triste. Nadie aquí lo podía creer porque su selección estuvo casi todo el partido con un marcador a favor de 2-0. Un silencio sepulcral aún continúa en el país a pesar de que tienen un último chance ante los uruguayos.
Son pocos los que hablan del partido de anoche, ya sea en centros de trabajo, plazas o avenidas. Lo hacen cuando se les pregunta y casi siempre es para criticar a sus jugadores. No esconden su molestia. Dan por hecho que no podrán ante Uruguay.
Los rostros tristes son evidentes en cualquier rincón de un país que respira por el fútbol, pero que carece de humildad.
“Solo a nosotros nos pasa”, dijo Jovel Hernández, un joven tico que lamentó que su selección no haya conseguido un boleto directo a la Copa del Mundo.
El silencio contrasta con el bullicio eufórico en Honduras. Como suele suceder en partidos importantes, el empate contra Estados Unidos fue tema de portada de los principales diarios del país.
“Se nos fue boleto a Sudáfrica en los últimos 20 segundos”, tituló en la portada de hoy el diario La Nación, el más influyente del país, que además publica una fotografía del defensa Luis Marín, con la mano en los ojos intentando contener las lágrimas.
“¡Demasiado Cruel!”, tituló en la sección deportiva este mismo diario, que añade que el gol de última hora de los norteamericanos fue lapidario y dejó a Costa Rica en el suelo y llorando.
“¡Al repechaje!”, tituló el diario Extra, que asegura que con los uruguayos “nos sacamos el clavo”.
El diario Al Día exclamó “¡Dígame que no es cierto!” El director técnico de Costa Rica, el brasileño René Simoes, dijo que lo primero que hará con su equipo previo al repechaje es levantarle el ánimo.