Los militares hondureños avizoran el fin de la crisis política desatada el 28 de junio cuando un golpe depuso al presidente Manuel Zelaya, pero están evaluando los riesgos de las propuestas de arreglo, afirmó este miércoles el máximo jefe militar del país, general Romeo Vásquez.
"Hemos avanzado bastante, estamos casi al final de una crisis porque las crisis siempre tienen su final, tienen su comienzo, su parte más álgida, también su final", declaró Vásquez, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, quien desempeñó un papel clave en el derrocamiento de Zelaya, a la radio HRN.
Vásquez afirmó que los jefes militares han estado siguiendo el diálogo entre delegados de Zelaya y del presidente interino Roberto Micheletti, para evaluar los riesgos que pueda implicar.
Las comisiones de ambas partes estiman que han avanzado en 90% en los acuerdos, en base a una propuesta del presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, como mediador, pero falta negociar el punto esencial, la restitución de Zelaya.
"Nosotros hacemos todos los análisis correspondientes pero hay que recordar que tenemos autoridades superiores, quienes están informados de nuestras inquietudes a través de la cadena de mandos", expresó Vásquez.
"Siempre estamos hablando con nuestro ministro de Defensa (del régimen interino, Adolfo Sevilla) y nuestro comandante general, el presidente de la República (Micheletti), en todas aquellas inquietudes que podamos tener", añadió.