Existe toda una intriga con respecto a las negociaciones que sostenían las autoridades del Ministerio de Energía y Minas (MEM) y los ejecutivos del consorcio internacional Amayo S.A., quienes desde la semana pasada sostenían reuniones discretas, donde negociaban nuevamente los permisos para la ejecución del proyecto Amayo Fase II para la generación eléctrica a partir de la fuerza del viento.
Fuentes cercanas a las negociaciones consultadas por LA PRENSA confirmaron ayer que estas reuniones fracasaron desde el fin de semana pasado y que el Gobierno no accedió a renovar nuevamente ninguna licencia provisional o de generación, que permitiría al consorcio Amayo reanudar los trabajos de ejecución del proyecto Amayo en su segunda etapa.
La fuente, que prefirió el anonimato, señaló que los representantes del consorcio Amayo desistieron de seguir los trámites para desarrollar esta etapa del proyecto y que el barco que estaba anclado en el Puerto de Corinto, desde hace varias semanas con 11 aerogeneradores (turbinas), partió el fin de semana.
La fuente aseguró que la licencia había sido cancelada definitivamente para Amayo II y que se había entregado una concesión para generar 50 megavatios a la empresa Eolo, propiedad de un millonario mexicano, amigo de Humberto Ortega, hermano del Presidente de la República. Gracias a esta amistad, Daniel Ortega y el empresario mexicano habrían tenido una conversación el pasasdo diciembre.
Una fuente en el Puerto de Corinto confirmó la tarde de ayer, de la presencia del barco BBC Weser el pasado viernes, que no tenía orden de descargar el material para el proyecto de energía eólica, por lo que se abasteció de combustible y agua y se enrumbo de nuevo en alta mar.
Amayo Fase II estaba originalmente previsto que iniciara operaciones en febrero del 2010. La inversión sería de 50 millones de dólares aproximadamente y generaría 23 megavatios de energía eólica que entraría al sistema de generación nacional. Además generaría más de 200 empleos director en el departamento de Rivas.
EVADEN
LA PRENSA intentó localizar a Sean Porter, representante del consorcio Amayo en Nicaragua en sus oficinas en colonial Los Robles, pero nos dijeron que no podía atendernos.
También se le llamó a su teléfono celular, pero no contestó. Su asistente Xóchitl Martínez dijo que Porter estaba en reunión y no podría atendernos.
La semana pasada la ministra de Energía en funciones, Lorena Lanza, dejó abierta las posibilidades de que la segunda fase del proyecto Amayo arrancara nuevamente, al declarar que el MEM había restablecido conversaciones con los representantes de la empresa.
Agregó que estas conversaciones iban “encaminadas a subsanar” el incumplimiento en que había incurrido Amayo al iniciar construcción sin autorización.
MEM NO BRINDA DECLARACIONES
LA PRENSA intentó ayer localizar a la ministra en funciones Lorena Lanza para conocer por qué habían fracasado las conversaciones con el consorcio Amayo S.A.
Además para que confirmara si en definitiva el proyecto Amayo Fase II se había cancelado. Sin embargo, no contestó su teléfono celular.
También se solicitó información referida al caso a la directora de Relaciones Públicas en el MEM, María Antonieta Santos, pero dijo que no conocía del tema y que no podía proporcionar información.
DIPUTADOS DESCONOCEN
El presidente de la Comisión de Infraestructura y Servicios Públicos en la Asamblea Nacional, Eliseo Núñez, manifestó ayer que no sabía nada al respecto, pero que se había invitado a los representantes de Amayo S.A. para que expusieran su situación ante la comisión, sin tener respuesta alguna.
El diputado aliado del FSLN, Agustín Jarquín, también miembro de la Comisión, expresó que se había programado una visita a las instalaciones de Amayo porque “la idea es que el proyecto se ejecute”, dijo.