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Managua, 22/05/2013 10:04 AM
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Guillermo Escobar muestra los recibos que le llegan de Enacal a pesar de que no tiene el servicio de agua potable. (LA PRENSA/B. PICADO)
Enacal cobra donde no ofrece agua potable
En San Isidro de Bolas deben miles a Enacal, pero llevan años sin tener agua
Wilder Pérez R
nacionales@laprensa.com.ni
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Algo no está bien en San Isidro de Bolas. Los habitantes tienen cinco años de no tener agua potable y sin embargo el recibo de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) continúa llegando cada mes.

Los pobladores de esta comarca, ubicada al sur de Managua, varios kilómetros después de atravesar la Carretera Suburbana, son muy amables, pero les amarga pensar que deben cuatro mil o cinco mil córdobas a Enacal por un servicio que desde hace años no reciben.

Guillermo Escobar, vecino de San Isidro de Bolas, se quejó porque tiene una deuda de más de cuatro mil córdobas con Enacal, ya que no paga el servicio desde hace cinco años, cuando el pozo que abastecía a la comunidad dejó de funcionar.

“Un día vinieron con un aviso de corte, y como yo de todos modos no tenía agua, arrancaron el medidor, los tubos, y se los llevaron”, dice Escobar entre carcajadas llenas de ironía.

COMO NO PUEDEN CORTAR AGUA, CORTAN TUBOS

Lo peor, sin embargo, es que Escobar muestra muchas facturas y varias advertencias de corte del servicio, con fechas posteriores a cuando afirma haber quedado sin agua.

“Yo tendría recibos más recientes, pero ya no les hago caso, desde que se llevaron los tubos, ahí dejo que se pierdan”, comentó Escobar.

Grisel Sánchez, otra vecina del lugar, aseguró que ella desde hace mucho tiempo se niega a recibir las facturas, porque sólo recibe el agua de las pipas.

Otro vecino, Julio César Bustamante, vive la misma experiencia. Varias veces por semana sale a la carretera a ver si pasa la pipa de agua, de la misma Enacal, para llenar su barril.

Bustamante paga tres córdobas por barril. Si no paga, no recibe el agua. Por eso no cree que los recibos de Enacal sean por lo que consumen de la pipa.

Lo más sorprendente para estos habitantes es que los recibos llegan con cobros distintos. Un mes deben 46 córdobas y al siguiente les cobran 60 córdobas, como si leyeran algún medidor.

Al respecto, la oficina de Relaciones Públicas de Enacal informó que desconoce el caso, pero invitó a los afectados a que fueran a exponerlo ante la gerente comercial, Elba Huete, para que la situación sea estudiada.

La misma oficina informó que hay sitios con tarifa fija, pero éste no es el caso de San Isidro de Bolas.

A pesar de que Enacal no se da por enterada de estos casos, emite facturas, advertencias de corte y quita medidores, como si el servicio estuviera tan óptimo como en tiempos pasados.

En cualquier caso, la contradicción de cobrar por el servicio de agua potable y a la vez enviar pipas por escasez existe.

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