Durante la campaña presidencial, el candidato Daniel Ortega y su partido, el Frente Sandinista, ofrecieron a los nicaragüenses “cero desempleo”, pero a 33 meses de haber tomado las riendas del país, esta promesa sólo representa uno de los tantos fracasos de la administración orteguista, que aún así quiere seguir en el poder.
La más reciente encuesta de la firma M&R Consultores reveló que el desempleo es el principal problema que enfrentan los nicaragüenses, ya que debido a él muchos han empeorado su forma de vida —principalmente la alimentación— y quieren irse del país.
De 1,600 personas consultadas, el 58.3 por ciento dijo que este año ha habido pérdidas de empleos en su familia. El desempleo en las familias ha golpeado más en el área urbana (44.4 por ciento), indica el estudio que se realizó entre el 23 de septiembre y el 2 de octubre de este año.
La encuesta muestra además que el desempleo es la principal preocupación (33.5 por ciento), seguido de la pobreza (27.1 por ciento), el alza de los precios y de los servicios públicos (13.6 por ciento) y la delincuencia (9.4 por ciento). La encuesta se realizó en pobladores de los sectores urbano, semirrural y rural.
El nivel de confianza de la encuesta es del 95.5 por ciento. El margen de error estimado del estudio es de más o menos 2.5 por ciento.
Respecto a la encuesta anterior (abril de este año), hubo un incremento en la percepción de que el desempleo es el principal problema de los nicaragüenses, pues en ese entonces fue el 32.7 por ciento que hizo esa afirmación.
Este año los sectores más afectados por el desempleo han sido el de construcción y el de zona franca. El economista Adolfo Acevedo considera que también se debe tomar en cuenta la caída del precio del ganado, que ha provocado desempleo en el campo.
A esto hay que sumarle el gran porcentaje de nicaragüenses que dependen de las remesas familiares que llegan desde Estados Unidos y Costa Rica, principalmente.
Sólo este año, al menos 23.4 millones de dólares no han ingresado al país a través de las remesas, según datos del Banco Central de Nicaragua.
Acevedo considera que el hecho que el desempleo y la pobreza sean considerados los principales problemas de los nicaragüenses, se debe a que “la pobreza está asociada con el tipo de empleo que genera predominantemente nuestra economía, que es empleo precario e informal”.
“Seguramente el problema del empleo aquí denota no exclusivamente el desempleo abierto o la carencia completa de ocupación, sino también, y quizá predominantemente, problemas de subempleo u ocupación precaria e informal”, dijo.
Los adolescentes y los jóvenes adultos son los que expresaron mayor preocupación por los problemas de empleo (el 35.7 por ciento de los adolescentes y 44.5 por ciento de los jóvenes encuestados dijeron que el desempleo es el principal problema).
Acevedo explicó que esto coincide “con el hecho de que las encuestas de empleo muestran que los jóvenes padecen las mayores tasas de desempleo abierto, y también son los más afectados por la baja calidad del empleo”.
PÉRDIDA DE EMPLEOS AFECTA CALIDAD DE VIDA
De los 1,600 encuestados, el 49.3 por ciento dijo que respecto al año anterior su calidad de vida ha cambiado.
De los que dijeron que su estilo de vida ha cambiado, el 78.6 por ciento dijo que había modificado su alimentación; el 8.1 por ciento cambió su recreación; el 6.9 por ciento dijo que ha modificado su forma de vestir; el 4.3 por ciento dijo que ha habido cambios en su vivienda, y los 2.1 puntos porcentuales restantes se dividen en remesas, transporte, y los que no respondieron.
El área donde la calidad de la alimentación se ha visto afectada por la desgastada situación económica de las familias es el urbano. Sin embargo, el área donde más personas dijeron que han tenido que modificar su alimentación es la rural.
La zona geográfica donde más se ha modificado la forma de alimentarse es Occidente, donde el 93.7 por ciento dijo que lo que ha cambiado en su forma de vida ha sido la alimentación.
La zona geográfica donde más se ha cambiado el estilo de vida, según revela la encuesta, es el sur oriente del país (61.8 por ciento de los que dijeron haber cambiado el estilo de vida), seguido de Managua (57.9 por ciento).
El sector social más afectado es el de bajos ingresos económicos, pues el 85 por ciento de los encuestados de ese sector dijo que lo primero que sacrificaron fue la alimentación.
PEOR QUE HACE DOS AÑOS
Cuando se consultó a la población cómo estaba su situación económica, en comparación con 2007, el 36.7 por ciento dijo que “peor”, y el 36.6 por ciento dijo que “igual”. Únicamente el 26.5 por ciento de los encuestados dijo que era “mejor”.
El 39.7 por ciento de los que dijeron que su situación era peor son del área semirrural. Al analizar los resultados según zona geográfica, el 43 por ciento de los que dijeron que su situación es peor, son de Occidente.