Everth Cabrera, quien hace siete meses partió hacia Estados Unidos con una mochila, dos maletas modestas y la determinación de ganarse un puesto en los Padres de San Diego, regresó ayer al país, vestido de traje fino, una gran sonrisa y exceso de equipaje, convertido en el personaje deportivo del año de nuestro país y el mayor orgullo de su ciudad natal, Nandaime, que lo recibió como su héroe.
Cabrerita no sólo alcanzó en el roster de los Padres, sino que fue uno de los jugadores más importantes y populares del equipo, ganándose múltiples elogios y mereciendo comparaciones con varios de los mejores short stops que han pasado por esta organización.
En sólo su primer año en las Grandes Ligas, se ganó el respeto y la admiración de toda la afición nicaragüense, especialmente la de Nandaime, que y ayer se lo demostró.
Cabrera llegó al país, procedente de Los Ángeles, acompañado de su amigo Bayardo Morales, a eso de las 10:00 de la mañana y al mediodía estaba en Nandaime celebrando con su gente.
Los nandaimeños esperaron al big leaguer en el empalme, un kilómetro antes del centro de la ciudad. Everth subió a un camión con el equipo infantil nandaimeño que representó a Nicaragua en un reciente torneo internacional en Colombia, y desde ahí inició un recorrido que desembocó en la plaza José Dolores Estrada.
“Estoy feliz por estar de regreso en casa. No me esperaba un recibimiento de esta manera. Agradezco a todos por su apoyo”, dijo Cabrera.
Los chicheros y los juegos pirotécnicos le pusieron más emoción al asunto, mientras Cabrera agitaba la bandera de Nicaragua, saluda a los pobladores y regalaba tarjetitas de beisbol especiales, en las que se leía “Everth Cabrera orgullo nandaimeño”.
A pie, en bicicletas, en motos o en carros, aproximadamente dos mil personas escoltaron al big leaguer, demostrándole un cariño genuino.
“Esta cantidad de gente sobrepasó nuestras expectativas, porque es lunes y la mayoría de pobladores está trabajando, pero esto te demuestra el aprecio que hay por Everth”, señaló Róger Acevedo, el alcalde nandaimeño y parte de los organizadores del recibimiento.
En la plaza, la niña Myeling Hernández, de 13 años y ganadora de medalla en los juegos escolares centroamericanos, dio las palabras de bienvenida, y el peloterito Isaac Hernández le entregó una placa de reconocimiento en nombre de los organizadores y la municipalidad, antes que el grupo reggaetonero Gárgola tomara el control del escenario con una canción dedicada a Cabrera. El acto finalizó con bailes folclóricos.
Everth disfrutó al máximo cada momento, pero quizá la persona más feliz ahí era su mamá, doña Xiomara Membreño.
“Estoy emocionada y orgullosa de mi hijo. Me siento bastante gozosa y contenta por el recibimiento que le han dado. Yo alabo el esfuerzo de mi hijo y espero que Dios le dé más fortaleza para seguir adelante”, dijo doña Xiomara.