Su cuerpo está ubicado a 180 grados. Está colgado de un arnés y una cuerda. En su mano derecha lleva puesto un guante blanco. La mano va junto a la cadera. Sus piernas están abiertas y la planta de sus pies pegadas a la pared. No tiene miedo. Alberto Guadamuz, del Latinoamericano, está listo para descender. Llegó la hora de hacer rapel.
El escenario perfecto para realizar el cuarto reto de la segunda temporada de Desafío X-Treme, concurso intercolegial organizado por el suplemento Aquí Entre Nos de LA PRENSA, se llevó a cabo en la reserva natural Montibelli, Ticuantepe, un lugar propicio para relajarse y convivir con la naturaleza.
Alberto comienza a realizar su descenso, junto a él va su compañera de equipo, Jennifer Leiva. Jennifer no logra mantener el equilibrio. No abre sus piernas y no inclina su cuerpo a 180 grados. “Vamos Jennifer. Mirá como tengo las piernas yo. Tranquila. Vamos, vos podés”, decía Alberto mientras ambos descendían una pared de aproximadamente 40 metros..
CUERDAS, ARNESES... ¡ACCIÓN!
Los chicos de los colegios Centro América, Latinoamericano, Teresiano, Boanerges Aragón e Instituto Loyola recibirían una explicación previa por parte de Enrique Schmidt y Rodrigo Portocarrero, de Rappel Team, antes de iniciar el reto. Atentos y callados. Así lucieron los participantes a la hora de la explicación.
“La técnica es controlar el descenso con la mano derecha, guardando el equilibrio con las piernas abiertas apoyadas en la pared”, expresó Portocarrero, quien les indicó que, aunque el tiempo es importante, si se hace demasiado rápido se pueden resbalar.
La mecánica de evaluación de este reto se realizó en dos puntos: la técnica de ejecución de rapel y el tiempo del descenso. “Se hará rapel en una pared de aproximadamente 40 metros totalmente vertical y durante el descenso se evaluará el tiempo, pero sobre todo la técnica de piernas abiertas, grado de inclinación del cuerpo y posición de los brazos”, dijo Schmidt.
En la parte de arriba de la pared los cinco equipos participantes estaban listos, con un poco de nervios, pero listos. Alejandra Cortez y Evenor González, del Teresiano, serían los primeros, seguidos del Latino, Boanerges, CCA y Loyola.
Una de las indicaciones que dio el staff de Rappel Team es que se apoyaran en la pared con la planta de los pies, si no corrían el riesgo de perder estabilidad. Precisamente eso fue lo que le pasó a Alejandra, quien se apoyó con la punta de los pies, lo que hizo que se resbalará en tres ocasiones.
DIVERSIÓN DE ALTURA
Lo que para la mayoría sería un reto difícil, al final de la competencia fue todo lo contrario. “Me encantó este reto. Lo disfruté mucho. Al inicio estaba nerviosa, pero me encantaría hacerlo nuevamente. Cuando vi ya había bajado toda la pared”, manifestó Winifred Medina, del Loyola. Teresa Lanuza, del CCA, por su parte, dijo que la experiencia haciendo rapel fue única y “salvaje”.
Según Enrique Schmidt, los diez participantes lo hicieron bastante bien, a pesar que nunca habían practicado ese deporte; “se nota que son chavalos que pueden seguir haciendo esto muchas veces”, expresó el experto.
Luego de la competencia, los chicos x-tremos regresaron a Managua, donde los esperaba un almuerzo cortesía de Buffalo Wings, ubicado en Zona Viva de Galerías Santo Domingo.
Si quiere saber cuál de los cinco equipos alcanzó la victoria y se llevó los premios de Totto, busque este próximo viernes el suplemento Aquí Entre Nos.