El secretario general de la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar (CST-JBE), Luis Barbosa, advirtió que el acoso del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) hacia el resto de organizaciones sindicales de tendencia sandinista debe resolverse a través del diálogo, para evitar conflictos mayores y divisiones que sólo beneficiarán al gran patrón.
Asimismo planteó que no permitirán que “se rebasen los límites”. Contempla como última salida la mediación de los dirigentes del partido gobernante. En medio de las recias críticas por dirigir el “canibalismo sindical”, el diputado Gustavo Porras Cortez continúa negándose a opinar sobre el tema.
En cuanto a la prohibición de formar sindicatos en la empresas del Grupo Albanisa, denunciada por dirigentes del Congreso Permanente de los Trabajadores (CPT) y de la Central de Trabajadores de Nicaragua (CTN-Autónoma), Barbosa asegura que los de tendencia sandinista sí son permitidos.
Barbosa asegura que seguirá trabajando para encontrar una salida a la crisis que afecta a las organizaciones sindicales afines al sandinismo. Reconoce que las discusiones están cerradas, pero confía en que no estén agotadas porque, de ser así, el sector quedaría dividido.
“No quiero decir que es un afán de Gustavo Porras, (provocar la división con ayuda del presidente Daniel Ortega y la primera dama Rosario Murillo), recuerde que en todas las centrales sindicales cuando hay grupos distintos, a veces no coincidimos en los pensamientos y lo que tenemos (que hacer) es buscar el consenso”, expresó Barbosa.
Agregó que “cuando no se respeta (el campo de trabajo de cada organización), no se escucha, no se quiere discutir y se quieren imponer ideas”, las organizaciones pierden fortalezas, se diluyen en otros temas y abandonan la lucha por el respeto de los derechos de los trabajadores.
BARBOSA AÑORA A LUCÍO JIMÉNEZ
Barbosa añora los tiempos en que Lucío Jiménez lideraba el FNT, porque “se respetaba la institucionalidad de cada una de las organizaciones”. Considera que la concertación debería comenzar por incluir en el FNT a todas las agrupaciones sindicales de tendencia sandinista.
“Nosotros somos afiliados al FNT, pero la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC) no es afiliada, el Congreso Permanente de los Trabajadores (CPT) no es afiliado, la Central Sandinista de Trabajadores (CST) de Roberto González no es afiliada y la concertación debería iniciar por incluirlos a todos. Entonces como nosotros estamos dentro, estamos buscando una salida al conflicto”, señaló.
NO PERMITIRÁN EXPULSIÓN
Considera que si por el contrario se cierran todas las puertas y queda sólo un camino, que quizás es el que busca el FNT, para “rebasar los límites”, no se quedarán de brazos cruzados.
“A lo mejor están empujando. Buscando que nos vayamos, pero no sé... No sé si vamos a permitir una expulsión de manera directa o que nos empujen a que nos salgamos de una institución que nos cuesta a todos los representantes del movimiento de izquierda sindical en este país, por el que hemos trabajado”, advirtió Barbosa.
No quiso comentar lo que pasaría si ese panorama se presenta, pero dejó claro que no está en sus planes abandonar sus posiciones.
Añadió que tratan de mantener su “autonomía”, pero que si las cosas rebasan los límites, buscarían la mediación del partido, “como hombres de partido y dirigentes serios y responsables, para sentarnos en la mesa y dirimir en la mesa las distintas posiciones. Porque cada quien tiene su pensamiento y su forma de trabajar y lo que se debe hacer es buscar el consenso y no atropellar”, alegó Barbosa.
En cuanto a los despidos y descabezamiento ilegal de sindicatos, dijo que agotarán todas las etapas legales y paralelamente buscarán arreglos a través de la negociación. No descartan recurrir a la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
“A NOSOTROS NOS DESBARATARON 180 SINDICATOS”
Barbosa restó importancia a las denuncias del Secretario General de la Central de Trabajadores de Nicaragua (CTN-Autónoma), Antonio Jarquín, quien asegura que en los dos años y medio de gobierno del presidente Daniel Ortega han destruido 22 sindicatos afiliados a su organización. “A nosotros nos desbarataron 180 en los dieciséis años de neoliberalismo y nos corrían a la gente, pero ése es otro tema”, dijo Barbosa.
Asumiendo que el dato brindado por Barbosa es real, se concluye que cada gobierno “desbarató” 60 sindicatos en su período (12 por año), y que Ortega superará con creces a sus antecesores, ya que casi cumple la cuota anual establecida por los liberales, con una sola central, sin incluir al resto de agrupaciones que hacen la misma práctica, incluso las afines al sandinismo.
Además resta mérito a las denuncias de Jarquín por considerarlo un político “que busca rédito” para su partido. Sin embargo, Porras y otros dirigentes sandinistas hacen lo mismo, como diputados o desde directivas de entes autónomos del Estado.
SANDINISTAS SÍ ENTRAN
Al referirse a las denuncias del Secretario General del Congreso Permanente de los Trabajadores (CPT), Nilo Salazar, le aconsejó que sea más específico en las denuncias de despido y descabezamiento de los sindicatos. “Lo que no se debe hacer es dejar las cosas ambiguas, hablando de manera general. Que hagan como nosotros dijimos: nos corrieron un dirigente sindical en el Instituto Nicaragüense del Seguro Social (INSS) y dimos su nombre y apellido”.
Confirmó que en las empresas privadas de tendencia sandinista, entre éstas Albanisa, sólo permiten sindicatos de esa tendencia política.
“Nosotros sí tenemos sindicatos en todos los proyectos de Albanisa. Hemos estado en las Plantas de Masaya, Nagarote y León. En las viviendas que se construyeron en Managua, el 90 por ciento de los trabajadores estaba afiliado a nuestra organización, afirmó Barbosa.